17/08/2026
Pastores Arturo y Sandra
Cuando Jesús enseñó a orar "líbranos del mal" justo estaba hablando de un mundo roto. Y los terremotos, temblores y desastres naturales entran en esa categoría de "mal" que nos sobrepasa.
1. "No nos metas en tentación"
En medio del miedo, la angustia o ver tanta destrucción, la "tentación" es:
• Dudar de Dios: "¿Dónde está Dios si permite esto?"
• Llenarnos de pánico: Vivir paralizados por el miedo al próximo temblor
• Volvernos indiferentes: "Ya nada importa"
Orar esto es decir: "Señor, no permitas que el miedo o la desesperación me hagan soltarte. Guárdame el corazón"
2. "Mas líbranos del mal"
Aquí el "mal" puede ser literal:
• Líbranos del daño físico - Salmo 91: "No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada"
• Líbranos del trauma - Que el miedo no nos destruya por dentro
• Líbranos del Maligno - Porque en medio de crisis el enemigo usa el caos para robar paz, fe y esperanza
Jesús mismo dijo en Mateo 24:7-8 que habría "terremotos en diferentes lugares" como "principio de dolores". No dijo que entráramos en pánico, dijo: "Mirad que no os turbéis".
La clave del Padre Nuestro en crisis
No es una oración para evitar que tiemble en la tierra. Es una oración para que cuando tiemble, no tiemble nuestra fe.
1. Dependencia: "No puedo controlar las placas tectónicas, pero Tú sí me puedes guardar"
2. Paz: "Aunque la tierra tiemble, yo confío en Ti" Salmo 46:2-3
3. Misión: Pedro negó a Jesús 3 veces por miedo. Después Jesús lo restauró y le dijo "Apacienta mis ovejas". En medio del caos, Dios nos llama a cuidar a otros, no a encerrarnos.
En resumen: Esta oración nos recuerda que no oramos para que Dios quite todos los sismos. Oramos para que Él nos libre de que el mal -miedo, duda, desesperación- nos destruya por dentro cuando vengan.