19/05/2026
¡EN ESTO PENSAD...!
¡GRACIA… MÁS GRACIAS…!
¡Esa es su voluntad para con nosotros…!
“Dad gracias al Señor, porque Él es bueno; porque para siempre es su misericordia” (Sal. 107:1).
Introducción
¡Estamos oprimidos! ¡Libértanos de tanta aflicción! ¡No podemos más! ¡Señor ayúdanos! ¡Fue el intenso y dramático clamor del pueblo hebreo, durante el cautiverio egipcio! ¡Entonces Dios se movió a misericordia y les envió liberación por manos de Moisés y Aaron, los cuales salieron con el pueblo, para conquistar la tierra de la promesa!
¡Nos hacen falta la carne y las verduras que comíamos en Egipto! ¡Extrañamos los puerros, las cebollas y las carnes, que abundaban en nuestra esclavitud! ¡Estamos cansados de comer el mismo maná! ¡Qué pan tan liviano! ¡Estamos hastiados de lo mismo siempre! ¡Decían todos los días y sin cansancio, con molesto reclamo contra Moisés y Dios!
¿Quién nos diera un líder que nos regresara de nuevo a Egipto? ¿Cómo hacemos para devolvernos y regresar al lugar de donde salimos? ¡Se inquietaba el pueblo, con beligerancia a diario, con sendas quejas de deseos, insatisfacción y reclamo, contra el precioso plan del Señor! ¡Hasta que Dios los fue exterminando por su rebelde actitud y el desprecio a su plan gracioso!
¡Ejemplos como éste, hay muchos! ¡Está el de Isaías, el de Jeremías, el de los hermanos de Moisés y otros más! ¡Donde nada satisface, nada llena y el pueblo se siente totalmente molesto, al punto de la frustración por sus expectativas! ¡Por eso queremos recordarles que la gracia que nos cobija, nos debe llenar de gracias! ¿Por qué reclamar, en lugar de agradecer?
¡Reclamar: una desgracia…!
¡Vivimos en una sociedad llena de exigencias! ¡Convivimos en medio de una generación llena de ambiciosas inquietudes y sueños! ¡Desde la mañana hasta la noche, en todo lugar, espacio, actividad y escenario, vemos, escuchamos y percibimos reclamos de toda índole, por doquier!
¡Unos reclaman con sendas quejas, por las políticas del gobierno de turno! ¡Otros reclaman vehementemente, por falta de atención oportuna a sus básicas necesidades! ¡Otros exigen mejoras viales, porque están estresados, en una congestión vehicular! ¡Y muchos más, reclaman y no sabemos por qué!
¡Lo cierto del caso es que, todos como sociedad exigimos cambios y oportunidades, con o sin argumentos! ¡Aunque algunos de forma solapada o camuflada, mostrando su molestia, su inconformidad y sus carencias, con aparente piedad o serenidad!
¡La mayoría de las personas que demandan, por no decir todas, consideran que tienen la razón justa o el derecho legítimo, para exigir o protestar! ¡Incluso se amparan en algunos estatutos o leyes que justifican tales exigencias insatisfechas, a juicio del que reclama o el peticionario!
¡Sin embargo, quién elige reclamar es aquel que considera se le vulneraron sus derechos, lo cual le sirve para justificar su malestar contra las instituciones, las personas o los acontecimientos! ¡Es decir, se requiere mucho valor para protestar y exigir cambios y se demanda gran coraje, para no conformarse!
¡Sin embargo, quién reclama es una persona que se muestra insatisfecha, carente y con muchas precariedades, aunque lo tenga todo aparentemente resuelto! ¡Sabemos que reclaman, los que están molestos, viendo la minucia, el detalle, la sutileza y la trivialidad, para levantar enérgicamente, su voz de protesta!
¡Reclamar es una muestra de inconformidad, desagrado, molestia y carencia! ¡Demandar es una evidencia de rencor, odio y desprecio! ¡Porque generalmente quién reclama es quien no ve nada bueno, a quien nada le satisface y nada le llena! ¡Quién exige se cree mejor que otros y sugiere cómo se debe hacer y recomienda lo que él no ha hecho pero que considera otros deben hacer por él!
¡La queja también es un acto de soberbia, comparándonos con otros, para considerarnos mejores! Pensamos que, por ser propietarios o usuarios, ¡somos superiores al portero! ¡Y que, por vivir en una agrupación de vivienda, somos superiores al jardinero!
¡Reclamar, es un acto de soberbia, de altivez, de carencia y de considerarse superior! ¡Pero demandar y quejarse, también es un acto de perversión y de adicción pecaminosa!
¡Salvación: pura gracia…!
¡Cuando revisamos la escritura, nos damos cuenta que no hay un mandato para reclamar o para protestar. ¡No hay una ley diciendo: protesta por esto o reclama por aquello o muestra tu inconformidad por esto y de esta forma con vías de hecho!
¡No obstante, hay muchos mandamientos sobre la gratitud, el contentamiento y la satisfacción! ¡Se nos ordena estar siempre agradecidos, agradecer en todo momento y agradecer por todo y en todo!
¡Se nos ordena estar satisfechos, valorar y agradecer lo que recibimos y no estar ansiosos por lo que nos falta o consideramos necesario! ¡El evangelio nos enseña que aquellos que han recibido la gracia, deben corresponder a ella con gracias! ¡Aquellos que han recibido la gracia del perdón, deben corresponder a esa gracia con gracias!
¡La gracia de Dios, que es el favor inmerecido, nos llena de motivos para agradecer y no para reclamar! ¿Te has puesto a pensar después de un día de reclamo que, toda esa energía malgastada, la hubieras invertido en agradecer, esperar y admirar?
¿Has considerado que en lugar de estar preocupado por lo que te falta, deberías hacer una lista para agradecer, por lo que tienes? ¡Por eso el salmista dice: bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios!
¡El apóstol Pablo sabiamente dice que hemos recibido más de lo que esperamos o anhelamos, por la incomparable bondad de nuestro Dios! ¡Para reclamar se requiere no estar agradecido! ¿Y cómo no estar agradecidos con una salvación tan grande?
¿Cómo no estar rendidos a Dios en servicio y gratitud, por el regalo eterno de la vida y el perdón? ¡La Biblia nos ordena cultivar la virtud de la gratitud, en lugar de la queja y la acción de gracias, en lugar de la frustración!
¡En lugar de sacar una lista de reclamos, debes enumerar las innumerables bendiciones de Dios, que recibes prudentemente! ¡Porque no eres carente, sino muy bendecido y no estás en maldición, sino en bendición!
¡Porque el éxito en la vida cristiana, no se mide por las cosas que tienes, el bienestar que posees, sino por el perdón, la esperanza y el amor de Dios derramado en tu corazón! ¡Por eso la escritura dice: no se preocupen por nada, confíen en Dios y él hará!
¡Agradecer: mucha gracia…!
¡Vive todo de corazón y no para los hombres, sin quejas y sin malestar, sino con acción de gracias! ¡Si fuéramos más agradecidos, nuestra salud integral, sería mejor en nuestra perspectiva y criterio de las cosas! ¡Eso nos haría ecuánimes!
¡Si fuéramos más gratos al Señor, por sus beneficios, habría menos amargura, frustración y decepción! ¡Si fuéramos más agradecidos, el alma y el espíritu, tendrían sosiego y el impío esperanza en el Dios que profesamos y en la fe que proclamamos!
¡Den gracias a Dios en todo en el nombre de Jesús, dijo el apóstol! ¡También nos refiere: den gracias a Dios porque él es bueno y para siempre es su misericordia!
¡Solo vive mal quien no tiene la gracia de Dios, aunque tenga todos los tesoros de este mundo! ¡Por el contrario, vive prósperamente quien tiene a Cristo en su corazón, aunque carezca de las riquezas temporales y vanas!
¡Hay muchos ejemplos de reclamo en la Biblia! ¡Aarón y María, Caín, Judas y muchos otros más que, sufrieron grandes consecuencias! ¡Tenemos evidencias de unos servidores de Dios, llenos de reclamos, quisquillosos, y vengativos! ¡Pero en lugar de Gedeón o de Jonás, tú debes cultivar una actitud de gratitud y de contentamiento!
¡No caigas en la trampa de pensar que vivirás satisfecho, cuando tengas tus bolsillos llenos y el corazón vacío! ¡Porque la verdad es que solo se satisface, quien tiene el corazón lleno, aunque sus depósitos estén vacíos!
¡Como beneficiarios de la gracia merecida, gocémonos en el Señor y viviremos por su salvación! ¡Como elegidos por la infinita e incomparable gracia de Dios, disfrutemos la prosperidad de ser salvo y la bendición de ser adoptados hijos suyos!
¿O vas a continuar quejándote por la cicatriz, por el dolor, por la evidencia física o agradecer a Dios porque a pesar de esas cicatrices estás con vida? ¡Jacob fue un hombre que reclamó y sufrió las consecuencias, pero aun así Dios, le preservo!
¡Recuerda que le damos gracias a Dios, por la salud, por los bienes y por las personas! ¡Pero honramos y nos rendimos a él, por su gracia incomparable y su salvación inmerecida!
¡Cada vez que reclamas, desprecias y denigras de la gracia, lo haces contra el autor de ella: Jesucristo el salvador! ¡Cada vez que agradeces por la obra de Cristo en tu corazón, honras al autor de la vida y alimentas tu conciencia de vitamina y aliento para vivir!
¡Gracia, más gracia! ¡Que el Señor te ayude! ¡Porque solo una iglesia agradecida, puede vivir sanamente el evangelio! ¡Es solo un corazón satisfecho, quien puede valorar aún las tribulaciones, las disciplinas, las pruebas y las segundas oportunidades! ¡Gracia, más gracias! ¡Esa es tu obligación, tu adoración y tu misión!
Conclusión
¿Quieres tener mejor salud física: agradece? ¿Quieres tener mejor salud emocional: agradece? ¿Quieres tener mejor salud mental: agradece? ¿Quieres tener mejor salud espiritual: agradece? ¿Quieres g***r de prosperidad y satisfacción: agradece?
¡Agradece en todo y por todo al autor de la salvación! ¡Y vive con la coherencia de la gratitud y el agradecimiento! ¡La gratitud de la virtud interna es el motor que nos lleva a estar satisfechos, confiados y seguros en aquel que tiene nuestra vida en sus manos! ¡Y el agradecimiento es la expresión pública, generosa, sincera y consciente de los bienes recibidos!
¡Mientras el que reclama se cree más, el que agradece conoce su lugar! ¡Mientras el que reclama se cree carente, el que agradece sabe lo bendecido que es! ¡Mientras el que reclama es malicioso, el que agradece es sabio! ¡Entonces el qué reclama es altivo, el que agradece es humilde!
¡Jesús es nuestro gran ejemplo de gratitud y agradecimiento. ¡Su gratitud lo lleva a su obediencia, es el plan de condescendencia y la prueba más generosa en el mundo conocido: dar su vida por su pueblo! ¡Y su gratitud le llevó a decirnos: aprendan de mí y hallarán descanso para sus almas! ¡Vive agradecido, porque su gracia se ha derramado de ti! ¡Y a mayor gracia, más gracias!
Citas tomadas de la RVR-95
Pastor Ismael Quintero Rojas
19 mayo de 2026 – Bogotá D. C.