21/05/2026
Perdonar no es fácil, pero no hacerlo tiene consecuencias.
“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” (Mateo 6:14-15)
No se trata solo de lo que te hicieron, sino de lo que decides guardar.
“Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; .” (Hebreos 12:15)
La falta de perdón no solo te afecta a ti, afecta tu relación con Dios y contamina todo a tu alrededor.
Perdonar es soltar, sanar y obedecer.