23/01/2026
El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas; Deja, pues, la contienda, antes que se enrede. Proverbios 17:14
veces la discordia empieza así: pequeña, casi invisible, como una gota que se escapa. Pero basta con dejarla correr para que termine arrasándolo todo. Este verso me recuerda que no todo merece respuesta, que no toda chispa necesita fuego. Hay batallas que se ganan soltando, callando a tiempo, eligiendo la paz antes de que el corazón se enrede en orgullo y ruido.