14/11/2025
¿𝐎𝐏𝐎𝐑𝐓𝐔𝐍𝐈𝐃𝐀𝐃 𝐎 𝐏𝐑𝐎𝐏𝐎́𝐒𝐈𝐓𝐎?
❞𝐘 𝐬𝐚𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐦𝐚𝐧 𝐚 𝐃𝐢𝐨𝐬, 𝐭𝐨𝐝𝐚𝐬 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐬𝐚𝐬 𝐥𝐞𝐬 𝐚𝐲𝐮𝐝𝐚𝐧 𝐚 𝐛𝐢𝐞𝐧, 𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐞𝐬, 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐨𝐫𝐦𝐞 𝐚 𝐬𝐮 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐨́𝐬𝐢𝐭𝐨 𝐬𝐨𝐧 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐨𝐬❞. (𝐑𝐨𝐦𝐚𝐧𝐨𝐬 𝟖:𝟐𝟖)
Los líderes ven las oportunidades y las aprovechan, se caracterizan por ser demasiado astutos, se mantienen alerta para ver dónde hay una oportunidad, tienen instinto, olfato, donde otros ven crisis ellos ven oportunidades, y eso está muy bien. Los líderes toman ventaja de la crisis, pero a costa de la pérdida o desgracia de otras personas, para provecho propio. Mientras tanto, al que ama a Dios todo le ayuda a bien, cualquier circunstancia, adversidad, recesión, pandemia y crisis, o cualquier estado en el cual se experimenta aparente prosperidad o “normalidad”, todo es conforme al propósito. Dios siempre tiene un propósito con todo y en todo momento y circunstancia.
Los hombres de fe no están pendientes de las oportunidades, sino están plenamente convencidos del propósito de Dios sobre sus vidas. En medio de las dificultades y de la crisis muchos cristianos se olvidan de la Palabra de Dios por completo, se olvidan de las promesas de Dios y no actúan de una manera mansa como Dios quiere que actúen, no actúan como aquellos hombres de fe, sino que actúan y reaccionan murmurando, querellando y acusando como aquel pueblo de Israel; no actúan como aquel hombre, aquella mujer de fe que depende de Dios, que ven todo el propósito de Dios, que al final siempre les hará bien, porque toda circunstancia siempre es para bien. El hombre de fe deposita su confianza en Dios y su Palabra, se apropia de cada una de sus promesas, ama a Dios y ama lo que Él ama, tiene la capacidad de entender su llamado y decide vivir como escogido de Dios.
𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒
"Señor y Dios, gracias por amarme primero, gracias por llamarme por mi nombre y por acercarte a mí. Quiero ser un hijo que confía plenamente en ti y en tus promesas. Quiero ser un hombre de fe que entiende cada propósito tuyo en mi vida en cada momento y circunstancia que tenga que enfrentar. Hoy te doy gracias por cada situación, tanto los momentos buenos como las crisis más difíciles. Que tu presencia, tu Santo Espíritu, siempre me sustente con tu amor para siempre vivir como aquel siervo escogido y el especial tesoro que soy para ti".