29/06/2024
Con piedras o palos, cal, arena, agua o fuego, …el material será lo de menos, Dios, que crea el universo entero de la nada, se sirve de nuestras débiles fuerzas para sostener su iglesia.
A Jesús no le importó la imperfección ni los arrebatos de Pedro para elegirlo como la piedra sobre la cual fundaría su iglesia. Tampoco le importó la crítica de los discípulos que pudieron cuestionar su elección, Así tampoco nos debe importar las críticas que salen contra el primado de Pedro, “…el poder del in****no no la derrotará”.
Pero ¿por qué Pedro? Tal vez porque reunía los talentos y los defectos que necesitaba para su propósito. No lo sabemos, pero lo importante no es el por qué, sino el para qué… y en el caso de Pedro, lo eligió para ser el pastor que acogerá y guiará el rebaño del Señor.
Hasta de los perseguidores, como en ese momento era Pablo, Jesús sigue valiéndose para la construcción de su Iglesia. Y como san Pablo, hay muchos santos hombres que doblaron sus rodillas al reconocer a Dios y su iglesia.
Celebramos hoy la Solemnidad de san Pedro y san Pablo, los pilares imperfectos del perfecto propósito de Dios. Y así, la fundación de su iglesia, de la cual somos piedras vivas, desde nuestro estado, con nuestras posibilidades y limitaciones.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-19):
En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.» Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.» Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!» porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del in****no no la derrotará. Te daré las llaves del reino