18/12/2025
EDUCANDO CON EL CORAZÓN DE PAVONI
37 (Último) ¡ORGULLOSO DE MIS CHICOS!
¿Por qué casi siempre nos fijamos en la viga del hermano? ¿Por qué solemos sacar a relucir los defectos de los otros? Como educadores reparamos con mucha frecuencia en los errores de nuestros chicos, en lo que deben cambiar, en lo que hacen desacertadamente… Y yo me pregunto, ¿para cuándo la felicitación?, ¿para cuándo “lo has hecho genial, estoy orgulloso de ti”? Recuerdo con nostalgia el apoyo escolar en Vicálvaro, las famosas notas positivas. Me viene a la mente cómo una mamá de un niño, vino un día con lágrimas en los ojos diciéndome: “Es la primera vez que me hablan bien de mi hijo…”
Dice el padre Pavoni que los educadores cuidarán a los jóvenes que les han sido confiados como un depósito precioso y santo, y los amarán como a las niñas de sus ojos. El trato con ellos será atento y respetuoso, sin mostrar desprecio alguno, ni con modales ni con palabras; se harán saludablemente temer y respetuosamente amar. Los tratarán con gran urbanidad y dulzura
Educadores, tenemos mucho trabajo por delante. Hay mucho que hacer, mucho que corregir, pero… ¿Por qué no empezamos por fijarnos con más frecuencia en los aciertos de nuestros chicos? ¿Por qué no les felicitamos más a menudo? ¿Por qué no potenciamos más sus cualidades, sus talentos mientras vamos cambiando, a través del silencio y del amor sus pequeños o grandes defectos, sus pequeñas o grandes carencias?