ABBA PADRE

ABBA PADRE Reina-Valera 1960
2ª Corintios 9:15

¡Gracias a Dios por su don inefable!

14/02/2026

Te invitamos a compartir y que nos sigas en nuestras redes sociales

Reina-Valera 1960
2ª Corintios 9:15

¡Gracias a Dios por su don inefable!

28/01/2026

Sábado 31/01/2026

28/01/2026

Viernes 30/01/2026

28/01/2026

Están todos cordialmente invitados para este jueves 29/01/2026

28/01/2026

Está todo listo para celebrar nuestro 3er Aniversario

28/01/2026
21/08/2025

*«Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño.» – 1 Pedro 3:10*

Nuestras palabras poseen un poder creador que frecuentemente subestimamos.
Y sabemos qué, lo que sale de nuestra boca no simplemente describe nuestra realidad, sino que, sorprendentemente, también la configura y moldea. La palabra de Dios, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, hace énfasis insistentemente del poder transformador del habla. Por una parte, podemos utilizar nuestras palabras como herramientas de bendición, edificación y aliento; por otro lado, pueden convertirse en armas destructivas cuando las empleamos para criticar, juzgar o menospreciar. Por consiguiente, no es exagerado afirmar que la calidad de nuestra vida está íntimamente ligada a la manera en que hablamos. Por tanto, debemos considerar nuestras palabras no como expresiones casuales, sino como semillas que, una vez plantadas, inevitablemente producirán una cosecha correspondiente en nuestra experiencia vital.

La Biblia está repleta de ejemplos que ilustran esta profunda verdad. Consideremos la historia de Josué y los israelitas en la conquista de Jericó. Después de marchar alrededor de la ciudad durante siete días, la victoria no vino simplemente por la estrategia militar, sino por la declaración verbal que siguió. En Josué 6:16 leemos: «Entonces Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad.» Aquel grito de victoria, antes de que los muros cayeran, fue una demostración poderosa de fé expresada a través de palabras. Contrariamente, recordemos el caso de los diez espías que trajeron un mal informe sobre la tierra prometida en el libro de Números capitulo 13. Sus palabras llenas de temor: «No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros», condenaron a toda una generación a vagar por el desierto durante cuarenta años. Lo que declararon con sus labios se convirtió en su realidad. Mientras que Josué y Caleb, quienes hablaron con fé diciendo «nosotros más podremos que ellos», eventualmente entraron y disfrutaron de la tierra que habían pronunciado como suya. Sus palabras no solo reflejaron su actitud interna, sino que también determinaron su destino.

Reflexionemos hoy:
¿qué tipo de vida estamos construyendo con nuestras palabras diarias? Debemos tener sumo cuidado con lo que decimos, de ello dependerá en gran medida cómo vivimos hoy y cómo viviremos mañana. El Apóstol Santiago compara la lengua con un pequeño timón que dirige un gran navío y con una chispa que puede incendiar un bosque entero. El poder de nuestra habla para direccionar el curso de nuestra vida es verdaderamente asombroso.
Cuando nos quejamos constantemente, atraemos más razones para quejarnos.
Cuando expresamos gratitud habitualmente, encontramos más motivos para estar agradecidos. Nuestras palabras no solo revelan nuestro corazón, sino que también condicionan nuestra percepción de la realidad y, por ende, nuestra experiencia de ella.
Como sabiamente advierte el Rey Salomón en Proverbios 18:21: «La muerte y la vida están en poder de la lengua».

Mis amados, la transformación de nuestra vida comienza, entonces, con la transformación de nuestro hablar. Esto no significa simplemente adoptar un lenguaje positivo superficial, sino alinear nuestras palabras con la verdad de Dios. El Apóstol Pablo en Efesios 4:29 nos instruye: «Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» Este versículo revela que nuestras palabras tienen el potencial de ministrar gracia, que es el poder divino para transformar situaciones.
Cuando bendecimos en lugar de maldecir, cuando afirmamos en vez de criticar, cuando declaramos las promesas de Dios sobre nuestra situación en lugar de magnificar los problemas, estamos colaborando activamente con el Espíritu Santo en la creación de nuestra realidad futura. La calidad de vida que experimentamos no es simplemente el resultado de nuestras circunstancias externas, sino primordialmente el fruto del jardín que hemos cultivado con nuestras palabras.
Entonces está mañana preguntemonos estamos hablando bendición? O Maldición?

19/08/2025

SIEMBRA DE AMOR
Fé+Obra

Dirección

Calle 35 B Sur 87 C/13 Patio Bonito Localidad De Kennedy
Bogotá
110881

Horario de Apertura

Miércoles 10am - 5pm
Domingo 9:30am - 12pm

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando ABBA PADRE publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a ABBA PADRE:

Compartir

Categoría