02/09/2026
🔥Hubo un tiempo cuando la predicación contra el pecado producía lágrimas, arrepentimiento y cambios de vida. Hoy, muchos no quieren abandonar el pecado; quieren abandonar la iglesia que se atreve a confrontarlo. ¡Qué tragedia! Hemos confundido el amor con tolerancia y la gracia con permiso para pecar. El evangelio no acaricia nuestro pecado: lo crucifica. No necesitamos púlpitos que entretengan pecadores, sino hombres que proclamen la verdad sin temor. ¡Prediquemos arrepentimiento mientras hay tiempo!
“Arrepentíos y convertíos.” — Hechos 3:19 RVR1960