26/08/2026
Agosto 26 de 2026
Una de las cosas contrarias a la hipocresía es la coherencia de vida; también la honestidad; coloquialmente se dice “ser una sola pieza”.
En el evangelio de hoy, Jesús critica la hipocresía de algunos, muy interesados en aparentar bondad y justicia, cuando el contenido de su corazón es podredumbre y crueldad (Mt 23,27-32). A este tipo de tentaciones todos somos vulnerables. Como creyentes debemos estar vigilantes.
Para no perderse en este tipo de cosas San San Pablo pide seguir lo buenos ejemplos. Si se quiere vivir la fe cristiana como corresponde, es importante tener referentes válidos. En la iglesia los santos, canonizados y no canonizados, son modelo de seguimiento de Cristo en la Iglesia.
San Pablo no teme ponerse él mismo como ejemplo de vida en Cristo. Llama la atención especialmente en que el cristiano trabaja para ganar el pan de cada día y hace el esfuerzo por no convertirse en una carga para nadie; San Pablo, incluso da una sentencia que se debe atender: “si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma” (2Ts 3,6-10.16-18).
Obviamente hay personas en nuestra sociedad que no pueden trabajar ya sea porque aún no están en edad laboral, por enfermedad, por ancianidad o porque non han encontrado aun un trabajo. No deben ser una carga, sino una responsabilidad comunitaria.
Los ancianos, normalmente son personas que trabajaron hasta cuando su salud se lo permitió; a los que están en edad escolar hay que inculcarles que ese es su trabajo y que en eso deben ser productivos. De la buena preparación académica dependen muchas cosas importantes en la sociedad. Al desempleado ciertamente hay que darle una mano, mientras resuelve su situación… San Pablo nos deja en claro que la iglesia no es lugar para los perezosos y ociosos. Todos tenemos que trabajar para que haya justicia.
Demos gracias a Dios por el pan de cada día. Demos gracias por todos los generadores de empleo. Pidamos por los desempleados que quieren trabajar, para que pronto encuentren un trabajo digno, estable y justamente remunerado.
“Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos” (Salmo 127)
Buenos días.
P. José Arcadio SDB.