17/01/2021
Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos nuestra constancia. Romanos 8:25
El Bambú Japonés
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego. También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea! Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!
Bambú japonés
¿Tardó sólo seis semanas crecer?
No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.
Amigos en la vida cotidiana, muchas veces nosotros queremos obtener beneficios y buenos resultados de manera rápida o buscar soluciones de la misma manera. Es decir, triunfos veloces.
DIOS en su palabra nos dice además que El que es paciente muestra gran discernimiento; el que es agresivo muestra mucha insensatez. Proverbios 14:29, por eso es importante entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno, de disciplina, esfuerzo y constancia. y por lo tanto esto requiere tiempo.