17/07/2026
Amada iglesia, hoy vivimos un momento muy especial.
En mi corazón hay gratitud y también un profundo gozo… porque veo hecho realidad uno de los sueños que el Señor puso en la vida de mi esposo.
Me siento dichosa de ver cómo Dios ha sido fiel.
Este libro no es simplemente un logro humano, es el resultado del proceso del Señor en su vida.
Es fruto de Su obra, de Su llamado, de la gracia operando y transformando.
Es la evidencia de una intimidad en la que has visto al Señor como nunca antes.
Es la respuesta de un corazón que ha sido vencido y capturado por Su amor eterno.
También sé que este libro nace del disfrute, del deleite en Aquel que es el amor de su vida: nuestro Señor Jesucristo.
Y nuestro deseo como familia es que cada persona que tenga este libro en sus manos no pierda la oportunidad de leerlo…
de sumergirse en la profundidad de lo que el Señor nos quiere enseñar.
A través de las vidas de Jacob y Samuel, veremos cómo Dios hace extraordinario lo que en sí mismo no lo es,
cómo es Su intervención la que transforma, la que marca y la que cumple propósito.
Y entendamos que cuando dejamos de resistir, cuando no damos coces contra el aguijón,
y somos rendidos al Señor, somos llevados a un lugar de deleite…
al disfrute de Sus planes, que son de bien y no de mal,
no solo para nosotros, sino para que muchos más sean alcanzados.
Hoy damos gracias a Dios por Su fidelidad,
y creemos que esto es solo el comienzo de lo que Él seguirá haciendo.
En gente que, con un corazón adorador como el del rey David y el tuyo, amor,
que, desde el Pacto de Gracia y con la llenura del Espíritu, estás dejando tu legado
para los hijos de Dios que Él te ha encomendado,
y para quienes, cansados de su vana manera de vivir, son atrapados por el Señor.