17/05/2026
El bautismo del Espíritu Santo, NO ES una promesa de por demás, es imprescindible en el desarrollo de la Obra del Espíritu Santo; NO SUBESTIMARLO POR FAVOR.
¿Cómo es posible que un creyente no la vaya a recibir? Solo hay que recibirlo y animar al creyente a que lo reciba, no a que considere que es una arandela más en el perfeccionamiento del creyente.
NO ES UNA ARANDELA; lo que pasa es que la Gloria del Señor no va moverse en un ambiente en el que hay más apertura a las corrientes de este mundo que apertura a la nueva vida en Dios (2 Corintios 5.17)
¿Acaso no podía el Señor hacer ingreso con su ministerio, sin necesidad de la profecía en boca de Juan el Bautista?
Pero vea usted, primero mandó adelante al predicador, un predicador, NO UN CANTOR DE AMORES, no un poeta, no un emocionador de almas; sino UNA VOZ QUE CLAMABA EN EL DESERTO, a un pueblo que estaba asentado en tinieblas, y les decía:
“Todo monte se baje, todo valle sea rellenado, todo camino áspero sea alistado, todo camino torcido sea enderezado; para que la Gloria de Dios pueda pasar”
Hay muchos tipos de evangelios predicados por doquier, al fin todos esos tienen un mismo fin: “Que la puerta estrecha, ya no sea tan estrecha, que el Camino angosto, ya no sea tan angosto”
Pero el verdadero evangelio del Señor Jesucristo nos presenta una puerta estrecha, que sigue siendo estrecha y un Camino angosto que sigue siendo angosto.
Y eso nos conviene, porque todo lo que cabe por una puerta ancha o por un camino ancho, lo único que hace es engañar para llevar a la eterna perdición.
El mover del Espíritu Santo se da con bautismos, repartimientos del Espíritu Santo, en espacios exclusivos, no en espacios en los que las corrientes del mundo son bienvenidas.
Hay que preparar camino para el Señor en cada corazón y la Gloria de Dios se va a manifestar, en vez de tratar con debilidad el malvado pecado que quiere apagar tantas luces que Dios encendió para alumbrar a los perdidos.
Si un hermano aún no es bautizado con el Espíritu Santo, NO SE LE CONDENE, es un hijo de Dios, PERO SI ANIMEMOSLE, OREMOS POR EL, ORIENTÉMOSLO que para él también es la promesa, “por cuanto sois hijos” PERO NUNCA, le digamos que tranquillo, que no se inquiete, que deje así, NO, NO, NO… ¡¡Por Dios!! Esto es un regalo muy grande como para privar a los nuestros de tan maravillosas riquezas de Dios en Cristo para sus hijos.
Es verdad, la Obra del Espíritu Santo, es la obra de la salvación. ¿Pero conque autoridad alguien le va a decir a usted, que usted no necesita ser lleno del Espíritu Santo?
Dios mío, ¿qué lo que Dios prometió para todos los que crean en Él, usted no lo necesita? ¿Será que están viendo que es tan imposible que el Esoiritu Santo se derrame sobre un creyente que lo mejor es irlo dejando a un lado?
Tranquilos, predicadores, lo que Dios promete lo cumple, solo hay es que creer y anunciarlo y que los creyentes se motivan y reciban fe para recibir la promesa del Espíritu Santo