15/08/2026
Hoy queremos dar gracias a Dios y a cada persona que se ha unido para ayudar en medio de esta emergencia.
Desde nuestra iglesia hemos estado llevando alimentos, agua, ayudas y acompañamiento a las familias que más lo necesitan después del terremoto. Cada donación, grande o pequeña, se está convirtiendo en una mano extendida para alguien que hoy atraviesa un momento difícil.
Gracias a todos los que ya han donado, servido y compartido.
Su generosidad está haciendo la diferencia.
Pero todavía hay mucho por hacer. La emergencia continúa y muchas familias siguen necesitando nuestra ayuda.
Si puedes donar, sigue haciéndolo. Cada aporte cuenta y juntos podemos llevar esperanza, provisión y amor a quienes hoy más lo necesitan.
Que Dios bendiga cada corazón generoso y nos permita seguir siendo una iglesia que no solo ora, sino que también extiende sus manos para ayudar.
Sigamos unidos. Sigamos ayudando.