26/05/2026
Hoy queremos volver la mirada hacia María, la Madre del Señor. Pero no para contemplarla desde lejos, como una figura inalcanzable, cubierta de privilegios que la separan de nuestra vida. Hoy queremos mirarla como lo hace el Evangelio: como mujer creyente, como discípula, como hermana en el camino de la fe. Queremos descubrir en ella lo que José Aldazábal tan bellamente llama la primera cristiana.
Y es que María no fue solo la madre de Jesús por vínculos de sangre. Fue madre porque creyó. Porque escuchó, acogió, meditó y obedeció. Fue la primera en abrir el corazón al anuncio de la salvación. Fue la primera en recorrer el camino del discipulado, muchas veces sin comprender del todo, pero siempre confiando.
Parroquia Nuestra Señora de la Navidad, ¡25 años unidos para nacer en Cristo!