26/05/2026
La Biblia enseña que existe un solo Dios verdadero y eterno.
Biblia declara en Deuteronomio 6:4: “Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”.
Ese único Dios se reveló a la humanidad para traer salvación.
La Escritura muestra que Jesús manifestó la plenitud divina.
Isaías profetizó acerca del Mesías diciendo: “Su nombre será Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno” (Isaías 9:6).
Jesús no vino separado del Padre; vino como Dios manifestado en carne.
En Juan 14:9, Jesús declaró: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”.
Porque el Padre habitaba plenamente en Él.
Juan 1:1 enseña que “el Verbo era Dios”.
Y Juan 1:14 afirma que “aquel Verbo fue hecho carne”.
Jesús es el Hijo porque nació en carne para redimir a la humanidad.
Pero en su naturaleza divina, Él es el Padre eterno.
También es el Espíritu Santo obrando en su iglesia y en los creyentes.
Biblia declara que “el Señor es el Espíritu” (2 Corintios 3:17).
Colosenses 2:9 enseña que en Cristo habita toda la plenitud de la Deidad corporalmente.
No son tres dioses separados, sino un solo Dios revelándose de diferentes maneras para salvar al hombre.
Conclusión
Jesús es la manifestación completa del único Dios verdadero.
Él vino como Hijo, reveló al Padre y obra hoy como Espíritu Santo.
Toda autoridad, gloria y salvación están en el nombre de Jesús.
Por eso la iglesia sigue proclamando que Jesucristo es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo manifestado al mundo.