25/02/2026
Así como Dios hizo con Elías, hay momentos en nuestra vida donde necesitamos un segundo toque del cielo. Cuando el cansancio, la frustración y las pruebas nos hacen querer rendirnos, Dios no nos abandona… Él regresa, nos fortalece y nos da nuevas fuerzas para continuar el propósito. Esta prédica es una palabra para lo que estás viviendo hoy: no es el final, es el segundo toque. 🙌🔥
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