21/05/2026
No se trata de lo que sentimos,
ni de lo que podemos recibir.
La adoración verdadera comienza cuando entendemos que todo es por Él, para Él y a causa de Él.
En Chosen no levantamos nuestras manos para ser vistos…
las levantamos porque reconocemos quién es Él.
Porque cuando Jesús se convierte en el centro, todo lo demás pierde importancia.
No venimos a buscar protagonismo,
venimos a rendirnos.