01/09/2023
LA AUSENCIA DE DIOS EN EL MATRIMONIO
El problema más grande y grave en los matrimonios hoy en día es la ausencia de Dios, ¿Por qué?
*Porque de qué manera te darás cuenta de que tu cónyuge y tus hijos son la principal prioridad después de Dios ¿Cómo conocerás cuál es el orden correcto, si a ellos los has dejado de cuarto o quinto lugar?
*Porque sin principios y valores que aplicar en la vida diaria, un matrimonio no sobrevive, cuando no hay amor, no hay respeto, no hay comunicación, no hay lealtad, no funciona ninguna relación.
*Porque si hay heridas que traes arrastrando de tu pasado, eventos dolorosos que te marcaron y llegas al matrimonio sin que Dios te haya sanado, siempre y sin falta te traerá problemas en tu vida conyugal.
*Porque sin duda alguna sin conocer a Dios, no se aprende a amar ni siquiera uno mismo, con menos razón aprenderás a amar y respetar de verdad a tu cónyuge y a tus hijos.
*Porque ¿con quién más? Sino con Dios aprendes a bajarle al orgullo a reconocer tus errores y a buscar a quien heriste para pedir perdón de corazón, aprendes por tu bien a perdonar aquello que te lastimó a morir.
*Porque cuando Dios está en el asunto, sabes y tienes claro que antes de fallarle a tu cónyuge le fallarías a Dios.
Y es que solamente estando con Dios en tu corazón aprendes a amar lo que él ama, y aborrecer lo que él aborrece, aprendes el sentido de la consideración, la empatía y la piedad para ser el cónyuge indicado para llenar a tu pareja de amor, ternura, respeto y lealtad.
➡️ Usted puede pedir oración aquí y créame que con mucho gusto le ayudamos a interceder; pero si usted mismo/a, no toma la decisión de involucrar a Dios e invitarlo a que sea el centro de su hogar, congregarse fielmente, servirle, invertir tiempo para que le moldée, le restaure, le sane y le liberte primeramente a usted y luego seguir un proceso de restauración matrimonial.
Con Dios, sí es posible. Dios primero, tu cónyuge y tú.
📌 Uno solo puede ser vencido, pero dos se defienden mejor. Es que la cuerda de tres dobleces no se rompe fácilmente. (Eclesiastés 4:12).
Recuerda siempre que, quienes edifican su casa sobre la Roca, no cae.