24/07/2020
El corazón del ser humano es su peor parte antes de ser regenerado, pero es
la mejor después de la regeneración. Allí se asientan nuestros principios y la
fuente de nuestros actos. El ojo de Dios está puesto sobre nuestro corazón, y
también deberían estarlo nuestros propios ojos la mayoría del tiempo.
La mayor dificultad en la conversión es ganar el corazón para Dios, y la mayor
dificultad después de la conversión es mantener el corazón con Dios. Es ahí
donde yace la fuerza misma de la relación con Dios; es ahí donde el camino
que lleva a la vida se vuelve angosto, y donde la puerta del cielo se vuelve
estrecha.
El corazón del ser humano es su peor parte antes de ser regenerado, pero es la mejor después de la regeneración. Allí se asientan nuestros principios y la fuente de nuestros actos. El ojo de Dios está puesto sobre nuestro corazón, y también deberían estarlo nuestros propios ojos la mayoría ...