23/09/2026
En este día tan especial, damos gracias a Dios por su vida. Es una alegría ser parte de este rebaño y poder crecer juntos en la fe día tras día. Gracias por cuidar de esta iglesia y por velar nuestras vidas mientras servimos a Dios.
Sabemos que es un trabajo duro y que a veces puede resultar muy difícil pastorear a personas tan diferentes. Pero en el Señor, su trabajo no es en vano (1 Corintios 15:58).
Damos gracias a Dios por su dedicación al realizar esta labor en la gran cosecha de Dios. Dios lo recompense con toda clase de bendiciones espirituales y materiales.
¡Que Jesús le siga usando y que su vida esté rebosante del amor y las bendiciones del Dios altísimo! ¡Continúe siendo instrumento en las manos de Dios y confiando en el Señor de todo corazón!
¡Ciertamente, él cumplirá su propósito en su vida, cuidando siempre de usted, de su familia y su ministerio! ¡Felicidades y bendiciones