08/12/2020
¡De alegría se llena la Santa Madre Iglesia!
El Santo Padre, Francisco, esta mañana anunció mediante una carta apostólica la creación del Año de San José desde hoy 8 de diciembre de 2020 hasta el 8 de diciembre de 2021. En la carta, el Papa hace una descripción de los títulos dados a San José a lo largo de la historia de la Iglesia, teniendo en cuenta sus apariciones en los distintos evangelios y los comunicados promulgados por sus antecesores, desde que en 1850, el beato Pío IX, le declaró Patrono de la Iglesia Católica, el venerable Pío XII en 1955, lo anunció como Patrono de los Trabajadores, hasta San Juan Pablo II, que en 1989 habló "sobre su figura y misión en la vida de Cristo y la Iglesia" en su exhortación apostólica 'Redemptoris Custos', donde lo declaró Custodio del Redentor.
En siete puntos principales, se distribuye el análisis hecho por el Santo Padre sobre la vida de San José y su papel crucial como representación terrena de la paternidad de Dios. También profundiza en la ternura, en el ejemplo de obediencia y castidad, y hace especial mención sobre su amor por Cristo, que llevó a criarle en valores y fidelidad a su Señor.
Por otra parte, es importante destacar que la figura de San José y su espiritualidad ha dado pie para adoptarle como patrono en muchas de las diversas obras de la Iglesia en el mundo: hogares comunitarios, diócesis y arquidiócesis, instituciones geriátricas, hospitales, centros de atención a inmigrantes, misiones médicas e instituciones educativas; el caso más cercano a nuestra arquidiócesis es la misión de la Compañía de Jesús en Barranquilla: el Colegio San José.
A manera de exhortación, desde la Parroquia Cristo Resucitado, nos unimos a la resolución final de Santo Padre, que nos invita a volver nuestros ojos a la vida de San José, a imitar sus virtudes y a vivir conforme a la voluntad del Padre Común. Pedimos también a San José que nos alcance la gracia de las gracias: nuestra conversión, ver a Cristo en nuestro prójimo y, como luego haría San Ignacio de Loyola: amar a Dios en todas las cosas.
“Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti, Dios confió a su hijo, en ti, María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre.
Oh, bienaventurado San José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén.”