Casa de Oración las Flores

Casa de Oración las Flores Intercedemos con el poder de la Oración por tus Peticiones para que sea Dios Obrando en tu vida de una manera Sobrenatural por medio de la Fe.

DIOS TRANSFORMA MI VIDA, QUE NO ME MUESTRE YO, QUE PERMITAS MOSTRARTE A TI A TRAVES DE MI HUMILDAD.
17/05/2026

DIOS TRANSFORMA MI VIDA, QUE NO ME MUESTRE YO, QUE PERMITAS MOSTRARTE A TI A TRAVES DE MI HUMILDAD.

15/05/2026

NUESTRA DEPENDENCIA VIENE DE DIOS.

Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, ni tienen almacén ni granero; sin embargo, Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que las aves!
Lucas 12:24

Reflexion:
Inspirar a Hombres y mujeres con propósito a confiar en la provisión de Dios, vivir con fe y cumplir su llamado sin dejarse vencer por la preocupación.

Reflexionemos:

Sobre como Dios cuida de nosotros con amor y atención constante.

A menudo nos dejamos llevar por la preocupación, intentando controlar cada aspecto de nuestra vida, el futuro, el trabajo, la economía, la salud… Pero este pasaje nos invita a confiar. No a ser irresponsables, sino a comprender que no estamos solos, y que la provisión de Dios va más allá de nuestras capacidades y esfuerzos.

Amen.

Dios les Bendiga,

CASA DE ORACION LAS FLORES.

14/05/2026

Reflexion Cristiana del Dia.

"CONFIA DIOS TIENE EL CONTROL"...

Confía en que Dios tiene el control y su favor te acelera, permitiéndote descansar en medio de cualquier afán o temor. Aunque no veas puertas abiertas hoy, rinde tu ansiedad a Él, sabiendo que su amor perfecciona tu camino y su presencia te da paz y valentía.

Reflexión del día:
Lee: "Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas." — Josué 1:9.

Aplica: En lugar de intentar controlar el futuro, toma hoy la decisión de confiar en que Dios está trabajando en tu situación. Tu obediencia y tu fe abren puertas a su bendición.

¡Que el Señor te acompañe y su paz guarde tu corazón hoy y siempre!.

Amen,

CASA DE ORACION LAS FLORES.

12/05/2026

Reflexion Cristiana del Dia.
"EL TIEMPO DE DIOS ES PERFECTO"

"El reloj de Dios nunca se atrasa; su tiempo es perfecto para traerte paz y dirección. No temas, porque Su mano poderosa te cubre hoy.

Confía en Su amor, busca Su presencia y verás cómo todo irá mejor en Su voluntad".

Versículo del día: "Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" — Juan 8:32.

Reflexión:
Mientras Dios sea tu Base, nadie podrá derrumbarte.¡Que tengas un día bendecido y lleno de Su luz!

Amen,

CASA DE ORACION LAS FLORES.

10/05/2026

CASA DE ORACION LAS FLORES - SERVICIO DOMINICAL.

"FELIZ DIA DE LAS MADRES"

08/05/2026

CUANDO SE APAGA LA ORACIÓN, LA VIDA ESPIRITUAL EMPIEZA A MORIR

Un cuerpo puede estar de pie, moverse, hablar y parecer completamente vivo… pero si el corazón deja de latir, todo lo demás pierde sentido. El latido no se ve, no hace ruido fuerte, pero sostiene todo. Sin ese movimiento constante, la vida se detiene.

Así es la oración en la vida del creyente.

No es un adorno espiritual ni una práctica opcional. Es lo que mantiene viva la relación con Dios. Es ese flujo constante que conecta al ser humano con el cielo. Cuando la oración se debilita, algo empieza a apagarse por dentro, aunque por fuera todo parezca normal.

La Biblia no presenta la oración como una sugerencia, sino como una necesidad continua. El apóstol Pablo lo expresó con una instrucción breve, pero profunda:

"Orad sin cesar."
(1 Tesalonicenses 5:17)

No está hablando de repetir palabras todo el día sin parar, sino de una vida que permanece en conexión con Dios. Una actitud del corazón que no se desconecta. Una dependencia constante.

La oración no es solo hablar. Es abrir el interior delante de Dios. Es reconocer que la vida no se sostiene sola. Es dejar de cargar todo en silencio y empezar a ponerlo en manos del Señor.

Cuando alguien deja de orar, no deja de existir físicamente, pero espiritualmente comienza a debilitarse. La sensibilidad se pierde. La dirección se vuelve confusa. Las decisiones empiezan a tomarse sin consultar a Dios.

Jesús mismo, siendo el Hijo de Dios, vivió en oración constante. No porque le faltara poder, sino porque caminaba en comunión con el Padre. En momentos clave de su vida, se apartaba para orar. Antes de elegir a sus discípulos, antes de enfrentar la cruz, antes de cada paso importante.

Si Él, teniendo autoridad divina, buscaba al Padre, ¿cuánto más el ser humano necesita esa conexión?

Hay una escena en el Evangelio que revela lo que ocurre cuando la oración se descuida. Jesús estaba en Getsemaní, a punto de enfrentar el momento más duro de su vida. Llevó a sus discípulos y les pidió que velaran con Él.

Pero ellos no entendieron la gravedad del momento.

Se durmieron.

Entonces Jesús les dijo algo que no solo era para ellos, sino para todos:

"Velad y orad, para que no entréis en tentación."
(Mateo 26:41)

Aquí se revela una verdad importante. La oración no solo acerca a Dios, también fortalece al corazón para enfrentar lo que viene.

El que no ora queda expuesto.

Las decisiones se vuelven impulsivas. La mente se llena de confusión. El corazón se debilita. La tentación encuentra menos resistencia.

Pedro estaba ahí, escuchando esas palabras. Horas después, cuando llegó la prueba, negó a Jesús. No fue por falta de amor, fue por falta de preparación espiritual.

No oró cuando debía.

Y eso lo dejó vulnerable.

La oración prepara el interior antes de que llegue el momento difícil. Es como un cimiento invisible que sostiene cuando todo tiembla.

Pero también tiene otro propósito: mantener viva la relación con Dios.

Una relación no se sostiene en silencio permanente. Necesita comunicación. Necesita cercanía. Necesita tiempo.

Muchos dicen creer en Dios, pero no hablan con Él. Lo recuerdan en momentos de urgencia, pero no en el día a día. Eso no es relación, es distancia.

Jesús enseñó a sus discípulos a orar, no como un ritual vacío, sino como una conexión real. Les mostró que podían acercarse a Dios como a un Padre.

No como alguien lejano, sino como alguien cercano.

La oración no requiere palabras perfectas. No necesita lenguaje complicado. Nace de la sinceridad. De un corazón que se abre sin máscaras.

Hay quienes creen que no saben orar. Pero orar no es impresionar a Dios, es hablarle con verdad.

Es decir lo que pesa, lo que duele, lo que se teme, lo que se necesita.

También es escuchar.

Porque la oración no es un monólogo. Es un encuentro.

Cuando una persona ora constantemente, algo empieza a cambiar dentro de ella. No siempre cambian las circunstancias de inmediato, pero cambia la manera de enfrentarlas.

La ansiedad pierde fuerza. La desesperación se calma. La mente deja de correr sin control. El corazón encuentra dirección.

Por eso Pablo también escribió:

"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios."
(Filipenses 4:6)

El problema de muchos no es que no tengan cargas, sino que las cargan solos.

No las llevan a Dios.

Las guardan, las repiten en su mente, las analizan una y otra vez, pero no las sueltan delante del Señor.

La oración rompe ese ciclo.

Es el momento donde lo que pesa deja de estar solo en manos humanas.

Ahora, hay algo que debe entenderse con claridad. La oración no es una herramienta para manipular a Dios. No es repetir palabras hasta obtener lo que uno quiere.

Es alinearse con la voluntad de Dios.

Es aprender a confiar, incluso cuando la respuesta no es inmediata o no es la que se esperaba.

Jesús mismo en Getsemaní oró diciendo:

"Padre… no se haga mi voluntad, sino la tuya."

Ahí se ve el nivel más profundo de la oración. No solo pedir, sino rendirse.

El que ora de verdad no solo busca que Dios cambie las circunstancias. Permite que Dios transforme su corazón.

Por eso la oración es vida.

Así como el cuerpo no puede sobrevivir sin el latido constante, el alma no puede mantenerse firme sin esa conexión continua con Dios.

El que deja de orar puede seguir caminando, trabajando, hablando, viviendo su rutina… pero por dentro empieza a apagarse.

Se vuelve más frío. Más desconectado. Más vulnerable.

En cambio, el que ora mantiene el corazón sensible. Mantiene la dirección clara. Mantiene la fe viva.

La oración no siempre será larga ni perfecta, pero debe ser constante.

Porque no es una actividad más.

Es lo que sostiene todo.

Hoy Dios desea una respuesta sencilla de tu parte; estas llevando una relacion con Dios en la Oracion?

Como entregas tu vida y tu familia a Dios?..

Dios les guarde y les Bendiga.

Amen.

CASA DE ORACION LAS FLORES.

07/05/2026

NO TE PREOCUPES DE LO QUE LA GENTE DIGA DE TI, PREOCUPATE DE LO QUE DIOS PIENSE DE TI.

POR LO TANTO SIGUE HACIENDO LO BUENO ANTE LOS OJOS DE DIOS.

07/05/2026

https://www.facebook.com/share/v/18jfKT4kBK/.

Dios es nuestro Amparo y Fortaleza, el es quien pelea por nosotros.

Ora y entona Alabanzas, el conoce nuestros corazones.

Bendecido dia.

Amen,

CASA DE ORACION LAS FLORES.

05/05/2026

NO PIDAS TANTO: PRIMERO APRENDE A AGRADECER

No pidas, solo agradece, porque muchas veces el corazón se acostumbra a pedir como si Dios no hubiera dado nada. La persona abre los ojos y ya está pensando en lo que le falta, en lo que quiere, en lo que todavía no tiene, en lo que otro logró, en lo que quisiera comprar, alcanzar o presumir. Pide casa, pide dinero, pide carro, pide viajes, pide teléfono, pide mejores ingresos, pide que se le abran puertas, pide que todo cambie a su favor. Pero rara vez se detiene a mirar lo que ya tiene en las manos y que el dinero no puede comprar: vida, salud, familia, pan en la mesa, un techo, hijos vivos, padres todavía presentes, alguien que le habla, alguien que lo espera, un cuerpo que todavía se levanta, un día más que no estaba garantizado.

La Biblia enseña algo que golpea fuerte al corazón inconforme: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18). No dice que agradezcas solo cuando todo salga perfecto. No dice que agradezcas solo cuando tengas abundancia. Dice en todo, porque la gratitud verdadera no nace de tenerlo todo acomodado, nace de reconocer que aun en medio de lo difícil Dios sigue sosteniendo cosas que uno ni siquiera alcanza a ver.

El problema es que el ser humano se acostumbra rápido a la misericordia. Lo que ayer pidió llorando, hoy lo trata como algo normal. Pidió salud, y cuando la tiene, ni la cuida ni la agradece. Pidió trabajo, y cuando lo consigue, vive quejándose. Pidió familia, y cuando la tiene cerca, la trata con dureza. Pidió salir de un problema, y cuando Dios lo sacó, se olvidó de volver con gratitud. Por eso el Salmo 103:2 dice: “Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.” No olvides. Ahí está la clave. El corazón ingrato no siempre es un corazón que no recibió; muchas veces es un corazón que recibió y se le olvidó.

Jesús lo mostró con los diez leprosos. Diez fueron limpiados, diez recibieron misericordia, diez vieron el poder de Dios en su propia carne, pero solo uno regresó a dar gracias. Entonces Jesús preguntó: “¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?” (Lucas 17:17). Esa pregunta sigue viva. ¿Dónde están los que pidieron y recibieron? ¿Dónde están los que clamaron y fueron ayudados? ¿Dónde están los que dijeron “Señor, si me sacas de esta”, y después siguieron igual? Muchos quieren la mano de Dios cuando necesitan, pero cuando llega el favor, ya no vuelven con el corazón agradecido.

Agradecer no significa que no haya problemas. Agradecer no significa fingir que todo está bien. Agradecer es tener memoria espiritual. Es reconocer que no todo lo que tienes salió de tu fuerza. Es entender que hay cosas que no controlas y aun así las recibes cada día. Nadie compra el aire. Nadie compra que su corazón siga latiendo. Nadie compra que sus hijos despierten. Nadie compra que una tragedia no haya tocado su puerta. Hay bendiciones silenciosas que no hacen ruido, pero sostienen la vida entera.

Cuando el corazón no agradece, se vuelve exigente. Empieza a tratar a Dios como si fuera un servidor de deseos. Ya no ora con humildad, exige. Ya no mira lo recibido, solo mira lo pendiente. Ya no valora la mesa, porque está pensando en el lujo. Ya no valora el techo, porque quiere algo más grande. Ya no valora la salud, porque está ocupado persiguiendo dinero. Y así vive: con las manos llenas de misericordia, pero con la boca llena de queja.

Filipenses 4:6 enseña el orden correcto: “Sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” La Biblia no prohíbe pedir. Dios escucha. Dios provee. Dios ayuda. Pero la petición debe ir acompañada de gratitud, porque el que pide sin agradecer termina creyendo que Dios solo vale por lo que le da. Y Dios no es una máquina de beneficios. Dios es Señor, Padre, Salvador, sustento y dueño de todo.

Por eso este tema importa. Porque un corazón ingrato se enfría. Pierde sensibilidad. Deja de ver milagros en lo sencillo. Ya no se conmueve con tener vida. Ya no se alegra con tener a los suyos. Ya no valora el descanso, la comida, la paz, la protección. Y cuando una persona deja de agradecer, aunque tenga mucho, vive pobre por dentro. Porque la ingratitud convierte toda bendición en algo insuficiente.

El agradecido no tiene todo, pero ve más claro. Sabe que hay cosas pequeñas que en realidad son enormes. Sabe que despertar sin dolor fuerte ya es misericordia. Sabe que llegar a casa y encontrar a los suyos con vida no es poca cosa. Sabe que comer algo sencillo con paz vale más que una mesa llena con el alma destruida. Sabe que Dios ha cuidado más de lo que uno recuerda.

Cuando esto se ignora, la vida se llena de amargura. Nada alcanza. Nada basta. Nada satisface. La persona vive comparándose, reclamando, mirando lo ajeno, sintiendo que Dios le debe más. Y el peligro es que muchas veces entiende el valor de lo que tenía hasta que lo pierde. Agradece la salud cuando llega la enfermedad. Agradece la familia cuando falta alguien. Agradece la paz cuando todo se rompe. Agradece el pan cuando ya no lo tiene seguro.

No esperes perder para valorar. No esperes llorar para reconocer. No esperes que falte alguien en la mesa para entender que hoy había motivo para dar gracias. El corazón sabio no agradece tarde; agradece mientras todavía puede abrazar, hablar, caminar, respirar y volver a empezar.

Así que antes de pedir más, mira bien lo que ya tienes. Tal vez no tienes todo lo que deseas, pero todavía tienes más de lo que has agradecido. Y si hoy Dios revisara tu corazón, la pregunta sería sencilla y dura:

¿vas a seguir viviendo como si todo te faltara, o por fin vas a reconocer que muchas de las cosas que más valen ya las tienes delante y no las estás agradeciendo?.

El ser agradecido nos llena de humildad y nos hace mejores personas, pero creer que pidiendo, llorando y exigiendo puedes recibir y recibir, estas equivocado.

Dios no respalda esa actitud, demuestrale a Dios que puedes darle a el y al projimo de lo que tienes.
y veras la gloria de Dios en tu vida.

Regalale tu Corazon a Dios y veras.

Amen,

CASA DE ORACION LAS FLORES .

04/05/2026

CUANDO LLEGA LA PRUEBA A NUESTRAS VIDAS, DIOS NOS DA LA VICTORIA.

Cuando Moisés estuvo agotado dijo:
"Te ruego que me quites la vida"
(Números 11:15)

Jeremías con profundo cansancio
emocional exclamó:
"¡Maldito el día en que naci!"
(Jeremías 20:14)

Elías con miedo expresó:
"Basta ya, oh Señor, quítame la vida
(1 Reyes 19:4)

Job con dolor insoportable proclamó:
"¿Por qué no morí yo en la matriz?"
(Job 3:11)

La Biblia no es un libro de héroes fuertes.
Es un libro de personas rotas... que
Dios no abandonó.

Si hoy tú también estás cansado, confundido o sin fuerzas... recordá que ellos también estuvieron así. Pero Dios los levantó.

Tu vida no está en pausa.
No está perdida.
No está terminada.

Dios todavía puede escribir un capítulo que no lo imaginas. ❤️‍🩹🔥.

Manten tu vida siempre bajo la cobertura de Dios, no importa lo que estes enfrentando, resiste un poco que tu victoria esta cerca.

Dios los guarde y les Bendiga.

Aleluya,

CASA DE ORACION LAS FLORES.

03/05/2026

CASA DE ORACION LAS FLORES.

SERVICIO DOMINICAL EN VIVO.

Dirección

Kra 84 107/59 Barranquilla/Colombia. , Barrio Las Flores
Barranquilla

Horario de Apertura

Sábado 7pm - 9pm
Domingo 10am - 12am

Teléfono

+573002451209

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