07/10/2022
Muchas veces, cuando tenemos problemas, oramos y pedimos a Dios una solución; esperamos una respuesta rápida, casi inmediata. Y cuando no llega y sentimos que hemos esperado bastante empezamos a desesperarnos, la ansiedad se puede apoderar de nosotros y muchas veces nos enojamos y le reclamamos a Dios.
Le reclamamos porque Él no está respondiendo, según nuestro tiempo; creemos que Dios está ocupado resolviendo otros problemas o que simplemente se olvidó de nosotros.
Debemos entender que Dios tiene el control de todo, que nos ama y que todo lo que pasa (y deja de pasar) nos ayuda a bien, pero sobre todo, debemos entender que las cosas pasarán en el momento que Dios quiera y considere oportuno.
Él está en completo control de todo y de todos, desde la eternidad hasta la eternidad.
Bendiciones 😊
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.(Eclesiatés 3:1)