27/12/2025
Queridos amigos y amigas,
2025 nos mostró enorme sufrimiento en el mundo: guerras, desastres naturales, y crisis sociales que afectaron a muchos seres. En medio de esta realidad, nuestra práctica del Zen se revela como un privilegio y un refugio: un espacio donde podemos respirar reposadamente, compartir el silencio, reconocer el dolor sin apartar la mirada y, al mismo tiempo, cultivar la paz que el mundo necesita.
Como la flor de loto, mientras mantenemos nuestras raíces enterradas en el lodo del mundo, procuramos florecer sin mancha para transformar el sufrimiento en compasión y compartir la serenidad que brota de la práctica. Que nuestro zazen sea una ofrenda silenciosa para aliviar el dolor del mundo y una semilla de esperanza para todos los seres.
Recibamos 2026 con el corazón abierto, con gratitud y compromiso, como una oportunidad para seguir caminando juntos en el sendero del despertar y expresar nuestra comprensión de la Vía en las acciones cotidianas.
Con profundo respeto y gratitud.
En gassho,