16/08/2026
Lo que te hicieron puede explicar parte de tu dolor, pero no tiene autoridad para decidir quién serás ni lo que harás a partir de ahora.
En este tercer mensaje de la serie SIN EXCUSAS, miramos la historia de José para descubrir cómo enfrentar las heridas del pasado sin negar lo ocurrido, sin vivir atrapados en la amargura y sin permitir que el daño recibido siga gobernando nuestras decisiones.
José fue traicionado, abandonado, vendido y acusado injustamente. Sin embargo, cuando llegó el momento de decidir qué haría con todo aquello que había vivido, su herida no decidió por él.
En este mensaje hablaremos de:
• Cómo una herida puede seguir influyendo en nuestras decisiones años después.
• Por qué reconocer lo que ocurrió no significa vivir definido por ello.
• La diferencia entre perdonar, reconciliarse y volver a confiar.
• Cómo romper las promesas internas que nacieron del dolor.
• Por qué sanar no siempre significa volver atrás.
• Cómo Dios puede hacerte fructífero incluso en la tierra de tu aflicción.
📖 Texto principal: Génesis 50:15–21
También veremos Génesis 41:50–52, Romanos 12:17–21, Efesios 4:31–32, 2 Corintios 5:17 y Colosenses 3:12–15.
Tal vez no puedes cambiar lo que hicieron ayer.
Pero hoy sí puedes decidir quién tendrá autoridad sobre tu próximo paso.
Comparte este mensaje con alguien que necesite recordar que su historia no terminó en lo que le hicieron.
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