27/05/2026
Es posible que pienses que ser cristiano es cumplir con una lista de tareas: asistir a la iglesia, orar o cambiar ciertas conductas externas. Pero el Evangelio va mucho más allá.
La vida cristiana no es una simple conversión de conductas... ¡es un trasplante de corazón! Es el Espíritu Santo actuando en lo más profundo de nuestras pasiones y afectos, dándonos el deseo genuino de amar a Dios y vivir para Él.
No dejes de escuchar nuestro último mensaje NO HAY CONDENACIÓN - Romanos 8.1-9, disponible en nuestro canal de YouTube