24/07/2026
🧠 *DEL DEVOCIONAL A LA ACCIÓN*
Dr Moisés Riffo Arteaga
*Ejercicio terapéutico para practicar la paz*
No intentes resolver toda tu historia de una vez. Escoge una situación concreta que actualmente esté perturbando tu paz y trabaja con ella durante diez minutos.
*1. Describe la situación*
Escribe solamente lo ocurrido, sin interpretaciones.
Ejemplo: “Envié un mensaje y todavía no me respondieron”.
*2. Identifica el pensamiento automático*
Completa esta frase:
“Cuando ocurrió esto, pensé que…”
Ejemplo: “Pensé que estaban molestos conmigo”.
*3. Ponle nombre a la emoción*
¿Qué sentiste: temor, tristeza, vergüenza, enojo o inseguridad?
Califica su intensidad de 0 a 10.
*4. Examina el pensamiento*
Pregúntate:
• ¿Qué hechos confirman lo que estoy pensando?
• ¿Qué hechos muestran otra posibilidad?
• ¿Estoy interpretando, anticipando o imaginando lo peor?
• ¿Qué le diría a otra persona en esta situación?
*5. Construye una respuesta más equilibrada*
No busques una frase artificialmente positiva, sino una interpretación más realista.
Ejemplo:
“No sé por qué todavía no respondieron. Existen varias explicaciones y no necesito concluir inmediatamente que me rechazan”.
*6. Elige una conducta saludable*
Define una acción pequeña y observable para las próximas 24 horas:
• realizar una llamada pendiente;
• retomar una actividad durante diez minutos;
• conversar con alguien de confianza;
• pedir ayuda concretamente;
• establecer un límite saludable;
• terminar una tarea que has estado evitando.
*7. Convierte la gratitud en cuidado*
No te limites a recordar tres bendiciones restauradas. Escribe junto a cada una una acción para cuidarla.
Ejemplo:
“Dios restauró una relación: esta semana dedicaré tiempo para conversar con esa persona”.
*8. Evalúa el resultado*
Después de realizar la acción, vuelve a calificar la emoción de 0 a 10 y pregúntate:
“¿Qué aprendí al actuar de una manera diferente?”
*Actitudes necesarias*
• Observarte sin condenarte.
• Aceptar la emoción sin obedecerla automáticamente.
• Tratar los pensamientos como interpretaciones, no siempre como hechos.
• Avanzar gradualmente, sin exigirte cambios perfectos.
• Pedir acompañamiento cuando no puedas hacerlo solo.
La paz comienza a convertirse en una experiencia terapéutica cuando modifica la manera en que interpretamos lo que vivimos y nos ayuda a practicar conductas más saludables.
*Repita este ejercicio con una situación diaria durante una semana.*