28/03/2021
Hoy celebrando el auspicioso día de la aparición de Sri Caitanya Mahaprabhu compartimos un pequeño extracto de Srila Tripurari Maharaj a través de su maravilloso comentario del Sikshastakam...
Cuando buscaba el amor más elevado durante Su lila en la tierra, Rasaraj Krishna quedó sobrecogido al probar la grandeza del amor de Sri Radha, debido a esto, todo se vio enriquecido, como nunca antes El lo había experimentado. Debido a que hasta entonces se había considerado el rey del amor, esta experiencia lanzó a Krishna a una crisis existencial, forzándolo a responder la difícil pregunta: ¿Soy realmente Yo el rey del amor, cuando es evidente que el amor de Radha sobrepasa todo lo que he experimentado?
Cuando la primera razón de Su descenso –probar el amor más elevado- quedó así frustrado, esto a su vez afectó Su habilidad para concretar Su segundo propósito: enseñarle al mundo acerca del amor.
Para resolver esta doble crisis, Krishna, manteniendo Su naturaleza, intentó robar las emociones de Radha. Un ladrón inteligente sabe donde esconderse. ¿A dónde se fue Syama?. Ese hermoso ladrón de tez oscura se escondió en la era de la oscuridad, en Kali-yuga, disfrazándose como un sadhu. Sin embargo eso que robó era más brillante que millones de soles. Así, cuando Sus devotos –los más queridos de Radha- Lo buscaron, no fue difícil para ellos encontrarlo.
Al intuir Su posible captura por parte de Sus devotos, Krishna, en un esfuerzo por desviar la atención, repartió los bienes robados, aconsejándole a cada persona que los recibía que los fuese pasando de uno a otro. Esto, sin embargo, solo empeoró las cosas, pues al ver la gran distribución de prema los devotos comenzaron a sospechar. Ellos sabían que un amor tan radiante como el de Sri Radha podía solo ser experimentado en relación con Krishna y que por ello El debía estar en medio de todo esto. Más aún, aunque Krishna había tratado de distribuir Sus bienes para deshacerse de ellos, debido a que la naturaleza del prema es expandirse aun más, Su tez se volvió dorada. Atraídos por Su color dorado y al ver la medida de Su prema, ellos Le apodaron Goura Krishna y procedieron a difundir esta verdad por el mundo entero. Al final, este Krishna dorado, en el cautiverio con las dos mejores amigas de Radha, escribió Sus confesiones en ocho estrofas, rogando por misericordia. Sólo después de recibir esa misericordia fue capaz de realizar las consecuencias de lo que había hecho y de probar del todo el amor de Sri Radha.
Goura Krishna, también conocido como Sri Krishna Caitanya, es la respuesta a la crisis existencial de Krishna-rasaraj. Para mantener el sentido de Sí mismo como el rey del amor, Krishna tuvo que probar el amor de Sri Radha. Por ello se disfrazó como un devoto y experimentó la experiencia del amor de Ella. Como Goura, Krishna fue capaz de probar los límites de este amor. Habiendo realizado Su primer propósito pudo prestar atención apropiada al segundo. Habiéndolo saboreado lo enseñó y lo hizo bien. La esencia de Su degustación y enseñanza se encuentra en Sus ocho estrofas conocidas como Siksastakam.
Los slokas del Siksastakam se encuentran en la colección de versos de Sri Rupa Goswami conocido como Padyavali. Sin embargo, éstos no figuran allí en orden sino que diseminados a lo largo del libro. Fue un seguidor de Rupa Goswami, Krishnadasa Kaviraj Goswami, quien primero presentó esta obra en una sola pieza, como un poema de ocho versos en un orden secuencial, donde cada estrofa indica una progresión espiritual interna.
Srila Swami Tripurari Maharaja.