01/10/2025
Siempre y por lo general tenemos la tendencia a decirle a las personas que pasan momentos difíciles de
aflicción y de incertidumbre , en caso en particular cada quien lleva una carga diferente y en ocasiones muy difïcil de sobrellevar sobre sus hombros ¿ qué le decimos ?... “tienes que creer en Dios”..
Aún cuando no alcanzamos a dimensionar, ni comprender la instancia que vive la persona en su imtimidad nos convertimos en eruditos en la fe, expertos en consejeria cristiana, cuando ni siquiera nuestra fe nos alcanza para decirle a este monte muevete de aquí para allá, o en mi fe puedo crecer un palmo más de mi estatura. Dios nos conduce a caminos que nunca habiamos pensado en caminar, nos muestra cosas grandes y ocultas que ni han subido en corazón de hombre alguno ¿ qué esperamos con esto? prodigios, milagros, que llueva fuego del cielo, los secretos maravillosos guardados por Enoc que caminó con Dios? debiera Dios revelarse a nuestras vidas según el criterio que esperamos? ¿ Acaso no es Dios soberano? ¿ No puede él hacer lo que quiera con nosotros?, es en ocasiones de desgracia cuando entramos a comprender nuestra fragilidad y debilidad corporal frente a la enfermedad en donde no basta solo con Orar ni poner a prueba nuestra fe, en donde el oír palabras de aliento en realidad no te alientan ni producen más fe, en donde los que cuentan las proezas están de pie junto a tu lecho mientras en ti solo hay dolor, malestar y una fe forzada porque es el único camino, creer en que el milagro ocurrirá, pero Dios no ha dicho nada. Dejar de creer es imposible mas bien hay que creer más. La medida de Dios no existe, él no actua de acuerdo a una transacción mientras mas creas te sano, si agregas fe te bendigo más, si crees mas, te salvo, es en la hermandad en donde llegamos a reconocer y conocer a Dios como Job dijo de oidas te habia oido, mas no entendíamos la grandeza de Dios desde un comienzo, desde que le conocimos por medio de Jesucristo entendemos que no hay nada comparable a él y que no es engrandecido de acuerdo a nuestra fe ni es mas Dios a causa de nuestra fe, él ha sido Dios, es Dios, y seguirá siendo Dios, no actuará de acuerdo a nuestra petición o demanda o decretar, sino sólo en base a su Amor y Misericordia pues aunque justificados o bajo la gracia seguimos siendo faltantes delante de él, su Santidad lo rodea y Actuar en base a su caracter, justicia, en tanto a eso, solamente nos queda rendirnos y clamar , Padre hágase tu voluntad no la que yo quiera sino la perfecta que tu quieres para mi vida pues tu sabes que es lo que me conviene, confío en tu herencia que tenemos en Cristo Jesús, que aunque no vea nada entender y conocer que lo que espera a aquellos que te aman es glorioso entiendo que eres Dios grandioso, eterno y grande en misericordia. Ayúdanos a perseverar en ti, y a esperar en ti. Bendiciones a todos aquellos quienes dudan