22/05/2026
LA FE EN DÍAS DIFÍCILES.
“He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; más el justo por su fe vivirá” (Habacuc 2:4)
Según un diccionario: La fe es la creencia, confianza o asentimiento de una persona en relación con algo o alguien y, como tal, se manifiesta por encima de la necesidad de poseer evidencias que demuestren la verdad de aquello en lo que se cree. La palabra proviene del latín fides, que significa ‘lealtad’, ‘fidelidad’. Habacuc, fue un profeta que vivió en días semejante al nuestro, con mucha violencia y no tomaban en cuenta a Dios. Lea lo que dice este siervo de Dios: “¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y ¿no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia”.
Los cristianos que amamos al Señor, a veces nos sentimos tristes igual que Habacuc, porque la violencia va en aumento, Dios es ignorado, los valores bíblicos son pisoteados, y nuestras autoridades aprecian más el respaldo popular que escuchar a Dios. Isaías por orden Divina dice: “¡Hay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo!” (5:20).
Ahora Habacuc declara: “…aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; más el justo por su fe vivirá”. Sí, hay personas que confían en sí mismos, en sus habilidades, en amigos influyentes, en algún líder político o en sus bienes que ha logrado reunir. Más el verdadero cristiano, pondrá toda su fe en el Dios creador y sustentador del universo.
El Señor le bendiga.
Su hermano Andrés Millanao H.
Centro Bíblico Cristiano (sitio oficial).