19/08/2026
📖 PERSONAJES BÍBLICOS | Nehemías
La historia de Nehemías comenzó en Susa, capital del Imperio persa, donde servía como copero del rey Artajerjes, una posición de gran confianza. Pero su vida cambió cuando recibió la noticia de que Jerusalén estaba en ruinas, con sus murallas derribadas y sus puertas consumidas por el fuego.
Nehemías lloró, ayunó y oró a Dios. Cuando el rey notó su tristeza, se atrevió a pedir permiso para regresar a Jerusalén y reconstruir la ciudad. Dios abrió el camino: Artajerjes no solo lo dejó partir, sino que le proporcionó cartas y los recursos necesarios para realizar la obra.
Al llegar, Nehemías inspeccionó las murallas durante la noche y comprobó personalmente la magnitud de la destrucción. Luego reunió al pueblo y declaró que la mano de Dios estaba con ellos. La respuesta fue unánime: “Levantémonos y edifiquemos”.
La reconstrucción provocó la oposición de enemigos como Sanbalat y Tobías. Ante las amenazas de ataque, el pueblo trabajaba con una mano y sostenía sus armas con la otra, demostrando que la fe no significaba permanecer pasivos frente al peligro.
Pero Nehemías también tuvo que enfrentar una injusticia dentro del propio pueblo. Los pobres estaban siendo explotados por sus compatriotas, perdiendo sus tierras e incluso a sus hijos. Nehemías reprendió a los nobles y exigió que devolvieran lo que habían tomado. Él mismo había renunciado a privilegios para no cargar aún más al pueblo.
A pesar de amenazas, engaños y conspiraciones, Nehemías permaneció firme: “Estoy ocupado en una gran obra y no puedo ir”. Finalmente, las murallas fueron terminadas en tan solo 52 días, dejando en evidencia que la obra había sido respaldada por Dios.
La historia de Nehemías nos recuerda que una persona con visión, oración, valentía y perseverancia puede ser instrumento de Dios para reconstruir aquello que parecía perdido..