En 2019, en medio de tiempos difíciles, cuatro matrimonios decidimos dar un paso de fe que cambiaría nuestras vidas para siempre. Con un profundo anhelo de acercarnos más a Dios y comprender mejor Su Palabra, comenzamos a reunirnos a través de Zoom para estudiar las Escrituras, orar juntos y fortalecer nuestra fe. No éramos una iglesia formal ni teníamos un nombre oficial, pero el amor por Dios no
s unía, dándonos fuerzas y esperanza en medio de la incertidumbre de aquellos días marcados por la pandemia. A medida que las restricciones comenzaron a levantarse, sentimos en nuestro corazón un llamado claro: llevar nuestra fe más allá de las reuniones virtuales y establecer un lugar donde pudiéramos congregarnos como una familia en Cristo. Con oración y esfuerzo, buscamos un espacio adecuado, y el 3 de abril de 2022 celebramos nuestro primer culto presencial. Aquel día fue un testimonio vivo del respaldo de Dios en la decisión que habíamos tomado. Su presencia se hizo evidente en cada detalle, confirmando que Él estaba guiando nuestros pasos. Confiando plenamente en Su dirección, trabajamos diligentemente para establecer nuestra iglesia de manera formal, obteniendo nuestra personalidad jurídica y organizándonos en orden, siempre con la certeza de que Dios estaba abriendo puertas y proveyendo en cada necesidad. Hemos crecido como comunidad, superado desafíos y sido testigos de grandes bendiciones. Como Iglesia Bíblica Viviendo En Fe, seguimos firmes en nuestra misión de vivir y compartir el amor y la verdad de Dios, alcanzando a más personas con el mensaje transformador del Evangelio. Nuestra historia es un testimonio vivo de cómo Dios obra en aquellos que responden con fe y valentía a Su llamado.