07/09/2020
Algunas veces, en medio de las aflicciones 😩 y los problemas de la vida diaria, clamamos y decimos: «¿Por cuánto tiempo más, oh Señor? 😭 No puedo ver más allá del dolor de hoy. ¿Qué vendrá mañana? ¿Estarás también presente en aquel padecimiento?».
Esta pregunta es sumamente importante porque Jesús dijo: «el que persevere hasta el fin, ese será salvo» 🙌🏻 (Marcos 13:13). Nos estremecemos al pensar que podríamos estar entre «los que retroceden para perdición» (Hebreos 10:39). Esto no es un juego. El sufrimiento es una amenaza terrible a la fe en la gracia de Dios para el futuro.
Por lo tanto, es maravilloso escuchar la promesa de Pedro 👨🏼🦳 para los cristianos afligidos y cansados: «Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, Él mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá» (1 Pedro 5:10).🔥❤️
La seguridad de que él no tardará más allá de lo que podamos soportar y de que acabará con las fallas por las que nos lamentamos y de que establecerá para siempre lo que ha estado tambaleando por tanto tiempo, esa seguridad viene de «toda gracia». ✝️
Dios no es un Dios de un poco de gracia, como la gracia pasada. Él es el Dios de «toda gracia» —incluyendo los infinitos e inagotables depósitos de gracia para el futuro—.
La fe en esa gracia es la clave para perdurar en el camino arduo y angosto que lleva a la vida.💓🙌🏻