18/05/2026
Buen día:
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
-Romanos 8.28-
En medio de la enfermedad, la tristeza y la angustia, el corazón humano tiende a desfallecer. Sin embargo, este verso nos recuerda que nada ocurre fuera del propósito soberano de Dios. Incluso aquello que parece oscuro y doloroso es tejido por el Señor en un plan mayor que apunta a nuestra santificación y a su gloria. La fe nos sostiene porque sabemos que Dios no abandona a sus hijos. La esperanza nos anima porque la historia no termina en el sufrimiento, sino en un futuro glorioso. La fortaleza espiritual nos capacita para perseverar, porque el Espíritu Santo intercede por nosotros con gemidos indecibles y nos asegura que somos más que vencedores en Cristo. Imagina un tejido artesanal desde cerca, los hilos parecen desordenados y sin sentido, pero al tomar distancia, se revela un diseño hermoso y perfecto. Así es la obra de Dios en nuestras vidas, cada lágrima, cada lucha, cada noche de angustia es un hilo que Él entrelaza para formar un propósito de vida armonioso. Del mismo modo, aunque hoy veamos solo fragmentos de dolor, podemos confiar en que el Maestro Tejedor está creando una obra gloriosa que culminará en un propósito hermoso de vida. Por ello, descansa en que Dios gobierna incluso en lo que no entiendes. Recuerda que el sufrimiento presente no se compara con la gloria venidera, y ora y confía en el Señor, quien fortalece tu debilidad. Padre eterno y soberano, en medio de la enfermedad, la tristeza y la angustia, venimos ante Ti con corazones quebrantados pero confiados en tu promesa. Tú has dicho que todas las cosas cooperan para bien de los que te aman, y hoy nos aferramos a esa verdad. Que nuestra vida, aun en la aflicción, sea testimonio de tu gracia y de tu fidelidad, de tu amor y de tu salvación.
Dios te bendiga!!