24/06/2017
DEJAR EL MUNDO, E IR AL MUNDO."
Las escrituras nos mencionan diferentes paradojas, tales como, el ultimo es el primero; el ciego es que ve; el que se humilla, es enaltecido; el pobre (espiritual), es que realmente tiene, etc.
Ahora, y en este mismo sentido tenemos otra aparente paradoja; esto es, “dejen el mundo”, y sin embargo “vayan al mundo”.
Así que ¿Como es esto?
Veamos, en primer lugar, Romanos 12:2, nos advierte a través del apóstol Pablo "No imiten al mundo..." Es decir, que no debemos justificar o dar lugar a prácticas derechamente perversas, pecaminosas o mundanales. Ademas, las mismas escrituras señalan: "Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo". (1 Pedro 1:15-16)
Es mas, esto también incluye todo aquello nos distancia de DIOS, y que por lo tanto puede perjudicar nuestras vidas espirituales. Como es el caso de una relación sentimental, de las amistades, del dinero, del trabajo, etc. Es decir, de cosas aparentemente inocuas, pero que sin embargo pueden ser suficientes para que el enemigo nos lleve lejos de DIOS.
El problema es que aparentemente la iglesia ha entendido eso de “no ser parte del mundo”, de "apartarse", o de ser "santo" como una forma de ascetismo. Es decir, aislándonos en nuestros templos, y conformándonos a la realización de “programas”, en donde irónicamente escuchamos frases tales como, “tienen que saber del amor de DIOS" o "Chile para CRISTO". Pero, sin asomar siquiera nuestras narices fuera del las cuatro paredes.
O lo que es peor, yendo al mundo de vez en cuando, pero para "vivir como el mundo vive". Pensando que seremos justificados por nuestra asistencia a la iglesia en un día de fin de semana, entre 09:00 y 12:00 hrs.
Por lo tanto, cuando las escrituras nos piden que “no debemos ser parte del mundo”, esto quiere decir, que debemos apartarnos de la practica del pecado. Algo que la Biblia enseña como "santificación".
Por el contrario, lo que nunca ha querido decir esto, es... ¡escondernos! Y que al parecer es lo que hemos estado haciendo por un largo tiempo. Y cuyo resultado ha sido dejar de predicar a JESUS/YESHUA a la humanidad. Una humanidad que, de no recibir el mensaje de salvación de parte nuestra, morirá eternamente. Y de lo cual deberemos dar cuenta un día.
¿Existe entonces alguna contradicción? No. ¿Debemos dejar el mundo? Si, debemos "apartarnos", pero estando en medio del mundo. Y dejar de encerrarnos en nuestros templos para ir en rescate de los perdidos.
Bendiciones a todos.
"Les he dado tu palabra, y el mundo los odia, porque ellos no pertenecen al mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo. No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo. Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo." (Juan 17:14-18)