08/03/2026
Día necesario para reafirmar la dignidad de la mujer como criatura de Dios. Ocasión para reflexionar y cambiar actitudes en favor de la valoración y el respeto hacia las mujeres. Día importante para defender la integridad de la mujer. Oportunidad para tomar conciencia y redefinir las relaciones entre hombres y mujeres, a fin de promover justicia y paz.
En esta ocasión, como fuente de inspiración, miremos a Jesús y su manera de dignificar a las mujeres. Recordemos a las mujeres que acompañaron fielmente a la comunidad de discípulos y que sostuvieron el ministerio itinerante de Jesús, como relata Lucas 8: “María, llamada Magdalena, y Juana, mujer de Cuza, administrador de Herodes, y Susana, y muchas otras que le servían con sus bienes”. Recordemos que las mujeres fueron las primeras testigos de la resurrección (María, Salomé y María Magdalena). Recordemos también a las mujeres que condujeron las primeras comunidades cristianas (Priscila, Febe y Junia), que acogían encuentros en sus casas (Lidia), que educaron a hijos e hijas en la fe (Loida y Eunice), y que actuaron como una fuerza vigorosa de evangelización, sobresaliendo en medio de una cultura patriarcal y revelando su vocación y liderazgo.
Así, de manera muy breve, apenas nombrando a algunas mujeres del Nuevo Testamento, concluimos que es apropiado identificarlas como *amadas, santificadas, vocacionadas* para ayudar en la construcción del mundo nuevo, soñado por Dios para su pueblo.