21/05/2026
El planeta fútbol ya empieza a vivir la fiebre Mundial 2026. Y una de las mejores frase fue la de "El Pibe de oro" en 1986, justificando una de las trampas más grandes de la historia de los mundiales. Diego saltó, metió la mano y la pelota fue a la red. Sin dudarlo un segundo, el “10” salió corriendo a celebrarlo, factor clave para que el árbitro validara el tanto. Con ese gol ilícito, la albiceleste le ganó 2-1 a Inglaterra en el Estadio Azteca, y avanzó a semifinales del mundial que luego ganaría. "Viveza criolla" le llamaron en Argentina.