19/12/2025
Lucas 15:18, parte de la parábola del hijo pródigo, es una profunda reflexión sobre el reconocimiento del pecado, la humildad y el primer paso del arrepentimiento genuino: el pecador declara su falta contra Dios y el cielo, se ve indigno de ser llamado hijo y se ofrece a ser un jornalero, reconociendo su pecado como algo grave y disponiéndose a volver a casa con el corazón roto, no para exigir sus derechos, sino para pedir misericordia, un ejemplo de cómo debemos volver a Dios, confesando nuestra maldad y aceptando nuestra necesidad de su gracia, michas bendiciones