04/12/2022
LOS 10 MANDAMIENTOS EN EL ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO
Muchas personas reconocen que Dios entregó los diez mandamientos al pueblo de Israel en el Monte Sinaí, aproximadamente dos meses después de librarlos de Egipto (Éxodo 20:1-17).
La pregunta que muchos se hacen es si estos mandamientos fueron conocidos antes de esa época, teniendo en cuenta lo que dice en Génesis 26:5: “Oyó Abraham mi voz, y guardó mis preceptos, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes”. La palabra para "leyes" es TORÁ y su significado es "enseñanza legal". (Génesis 26:5).
Ya que Abraham obedeció la voz de Dios y guardó sus mandamientos cientos de años antes de que Moisés existiera.
Los diez mandamientos antes de Moisés
El primer y segundo mandamientos ordenan: “No tendrás dioses ajenos delante de mí [Dios]” y “No te harás imagen… No te inclinarás a ellas, ni las honrarás”, respectivamente (Éxodo 20:3-5; Génesis 35:1-4).
Por lo tanto, es evidente que Jacob entendió la importancia de deshacerse de los ídolos y también entendía que sólo debía adorar al verdadero Dios.
El tercer mandamiento dice: “No tomarás el nombre del Eterno tu Dios en vano” (Éxodo 20:7).
Job le preocupaba que sus hijos tal vez hubieran estado tomando el nombre de Dios en vano, porque él sabía que esto estaba mal.
“Y acontecía que habiendo pasado el turno de los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos [sus hijos]. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días” (Job 1:5).
El cuarto mandamiento nos dice: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8).
Acordarse del sábado es recordar a algo que fue establecido anteriormente. En Génesis 2:3 leemos: “bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”.
Es interesante notar que a Israel se le dijo que debía recordar el sábado antes de llegar al Monte Sinaí. Esto ocurrió cuando Dios les dio el maná para que comieran (Éxodo 16:23-28).
Claramente, Dios esperaba que el pueblo de Israel obedeciera sus enseñanzas incluso antes de llegar al Monte Sinaí, incluyendo el cuarto mandamiento.
El quinto mandamiento dice: “Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 10:12).
Tanto Jacob como Esaú, deshonraron a sus padres, pero finalmente Jacob sí los obedeció (Génesis 28:6-7).
El sexto mandamiento “No matarás” (Éxodo 20:13).
Dios advirtió a Caín que debía dominar la tentación y evitar el pecado, pues su corazón estaba lleno de ira (Génesis 4:6-8). La ira de Caín lo llevó a cometer el pecado de matar a alguien.
Después del diluvio la gente sabía que Dios reprobaba el homicidio y que exigía un castigo para quien cometiera dicho pecado. “De mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre. El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre” (Génesis 9:5-6).
El Séptimo mandamiento, “No cometerás adulterio” (Éxodo 20:14), era conocido y entendido por José (Génesis 39:7-9).
Además, Dios advirtió a Abimelec, rey de Gerar, sobre lo que le sucedería si adulteraba con Sara. (Génesis 20:3).
El octavo mandamiento, “No hurtarás” (Éxodo 20:15), estaba presente aparentemente en la mente de Jacob al negociar su salario con Labán.
“Responderá por mí mi honradez mañana, cuando vengas a reconocer mi salario; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras, y de color oscuro entre mis ovejas, se me ha de tener como de hurto” (Génesis 30:33).
Los mandamientos noveno y décimo: “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio” y “No codiciarás” (Éxodo 20:16-17), han sido transgredidos desde el comienzo de la creación, cuando Eva codició el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Adán, al igual que su esposa, comió del árbol prohibido (Génesis 3:6) y, luego, ambos justificaron su pecado (10-13).
Como resultado de ello, Dios los desterró del huerto del Edén por haberle desobedecido.
Job también era consciente de que la mentira y la codicia eran pecados contra Dios, pues dijo: “Si anduve con mentira, y si mi pie se apresuró a engaño, péseme Dios en balanza de justicia, y conocerá mi integridad” (Job 31:5-6).
Posteriormente, en los versículos 9-11, el patriarca expresa: “Si fue mi corazón engañado acerca de mujer, y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo…es maldad e iniquidad que han de castigar los jueces”.
Los 10 mandamientos existían antes de Moisés, pero no como fueron conocidos desde el momento que fueron dados en el monte Sinaí sino mas bien como enseñanzas. Quienes guardadaban estas enseñanzas transmitidas de manera "oral" de genereacion en generacion, entendian que era una falta grabe o pecado, contra Dios y el projimo. Además debemos considerar que estos pecados antes del sinaí, no eran algo tan recurrentes entre personas que vivían en el campo, totalmente algo contrario a lo que sucedía en las ciudades.
Por ejemplo, Génesis 13:13 nos dice: “Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra el Eterno en gran manera”. Ya que el pecado es la transgresión de la ley, los habitantes de Sodoma no podían haber sido castigados por ser malos y pecadores si no existía una ley que condenara lo que estaban haciendo. Debemos concluir, por lo tanto, que Dios les había hecho saber lo que era pecaminoso.
En resumen, los diez mandamientos ya eran conocidos en la tierra mucho antes de la existencia de Moisés y todavía son leyes importantes para todas las personas en la actualidad. Dios dio sus leyes para nuestro beneficio (Deuteronomio 10:13).Sus leyes están basadas en el amor y nos ayudan a demostrar amor a Dios y a nuestro prójimo (Romanos 13:9-10). En base a esta evidencia no podemos concluir que los diez mandamientos fueron dados de forma exclusiva a Israel. Pues ya antes del Sinaí se sabia que era pecado. Pero cada uno guardaba como mejor le parecía o indicaba su conciencia. Dios sabia que el pecado sobre abundaria a medida que pasaba el tiempo, el hombre debía tener algo que lo sujetará para no pecar contra Dios. Lo mismo es para nuestros días.
Los diez mandamientos en el nuevo testamento
El primer mandamiento: no tendrás dioses ajenos delante de Dios:
Mateo 19:17: Jesús dice que solo hay uno (Dios) que es bueno.
Mateo 22:37-38: Jesús enseña a amar a Dios con todo lo que se tiene y lo llama el primer y más grande mandamiento.
El segundo mandamiento: no harás ni adorarás imágenes grabadas:
Hechos de los Apóstoles 17:28-30: Pablo enseña que Dios no es retratado en metal o piedra
Hechos de los Apóstoles 19:23-26: Pablo enseña que no hay dioses hechos por el hombre.
El tercer mandamiento: no tomarás el nombre de Dios en vano
Mateo 5:33-37: Jesús enseña que nuestra palabra debe ser nuestra garantía. Jurar por Dios o cualquier otra cosa proviene del "maligno".
Mateo 23:16-21: Jesús condena a los que juran por el templo o el cielo, explicando que al hacerlo, en realidad están jurando por Dios.
El cuarto mandamiento: recuerda el día de reposo y santifícalo
Marcos 2:27-28: Jesús explica que el sábado fue hecho para el hombre y que él es el Señor del sábado.
Lucas 4:16: Jesús guarda el sábado.
Hechos de los Apóstoles 13:42-44; Hechos de los Apóstoles 17:1-3: Los discípulos predican y enseñan en sábado.
Colosenses 2:16: Pablo enseña a no dejar que otros nos condenen por guardar el sábado
Hebreos 4:9: El sábado permanece como un descanso para el pueblo de Dios que se hace real en Cristo.
El quinto mandamiento: honra a tu padre y a tu madre
Mateo 15:4, Mateo 19:19: Jesús enseña este mandamiento directamente.
Efesios 6:1-2: Pablo enseña este mandamiento directamente.
Colosenses 3:20: Pablo dice que a Dios le agrada que los niños obedezcan a sus padres.
2nd Timoteo 3:2: Pablo advierte que durante el tiempo del fin, los niños serán desobedientes a los padres.
El sexto mandamiento: no matarás
Mateo 19:18 y Romanos 13:9
Jesús enseña este mandamiento directamente.
Mateo 5:21-22: Jesús expone este mandamiento e incluye el odio y la ira como una forma de matar.
Hechos de los Apóstoles 22:16-20: Pablo relata su arrepentimiento por sus pecados, incluida su ayuda en el as*****to de Esteban.
Séptimo Mandamiento: No cometerás adulterio.
Mateo 19:8-9: Jesús enseña contra el adulterio y el divorcio por la razón equivocada.
1ro Corintios 6:9-10: Pablo enseña que los adúlteros no heredarán el Reino de Dios.
Apocalipsis 21:8: Los adúlteros serán condenados a la muerte eterna.
El octavo mandamiento: no robarás
Mateo 19:18: Jesús enseña este mandamiento directamente.
Romanos 13:9: Pablo enseña este mandamiento directamente.
1ro Corintios 6:9-10: Pablo enseña que los ladrones no heredarán el Reino de Dios.
Efesios 4:28: Pablo enseña que aquellos que alguna vez fueron ladrones no deben robar más.
El noveno mandamiento: No darás falso testimonio (no mentirás)
Mateo 19:18: Jesús enseña este mandamiento directamente.
Hechos de los Apóstoles 5:1-10: Ananías y Safira mueren porque le mintieron a Dios.
Apocalipsis 21:8: Los mentirosos impenitentes serán llevados a la muerte eterna.
Jesús y sus discípulos claramente enseñaron a lo largo y ancho del Nuevo Testamento que los Diez Mandamientos todavía son válidos en la actualidad. El punto central es que una vez que hemos recibido a Cristo como Señor y Salvador, ya no estamos bajo la guía de la ley ni bajo su condenación, por que nuestra ley pasa a ser la ley de Cristo y nuestro guía el Espíritu Santo. Pero no podemos negar que el nuevo testamento está lleno de instrucciones para a través de los Diez Mandamientos, el hombre sepa lo que es pecado.
Si bien es posible que no veamos una lista convenientemente compilada de los Diez Mandamientos en el Nuevo Testamento como sí lo hacemos en el Antiguo Testamento, sí podemos observar a través de las enseñanzas de Jesús y sus discípulos, que se espera que honremos los Diez Mandamientos hoy. Y su justicia solo es posible realizar mediante la ley de Cristo. Amando a Dios y al prójimo. Ahora vemos a los diez mandamientos, como las diez enseñanzas que Dios dio, desde antes del Sinai para el hombre.
“Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3).
Ahora en cristo los diez mandamientos, ya no son una carga pesada o gravosa para el Cristiano.
¡Shalom!