24/08/2026
CENTRO DE ATENCIÓN AL MIGRANTE: “APOSTAMOS POR LA COMUNIDAD PORQUE LAS COSAS CAMBIAN CUANDO NOS REUNIMOS”
El Centro de Atención al Migrante de San Bernardo cumplió seis años de existencia y los celebró el miércoles 19 de agosto con un encuentro y almuerzo comunitario organizado por la Pastoral Migrante de la IELCH. La actividad contó con la participación de la obispa Izani Bruch, de la Diácona Erin Brown de la Iglesia Evangélica Luterana en Estados Unidos (ELCA), y del vicario Pablo Pavez de la Congregación Belén.
En la actividad también estuvieron presentes, Eichy Arratia, encargada de la Oficina de Migrantes, y Ghisleine Henríquez del Ciclo Formativo, ambas de la Municipalidad de San Bernardo; Macarena Villaroel educadora, y Sonia Covarrubias, secretaria ejecutiva de la Fundación de Educación Popular en Salud (EPES); además de las participantes de los talleres “Sembrando Sueños” por la Pastoral, y de tejido por la Congregación Belén.
La obispa Bruch saludó a los presentes con las palabras del Salmo 133 “¡Vean qué bueno y agradable es que los hermanos y hermanas vivan unidos!”, porque “Allí es donde el Señor envía la bendición de una larga vida” (Salmos 133: 1-2).
“La iglesia siempre está llamada a acompañar, a ver y a escuchar los desafíos que la humanidad nos plantea. Y como humanidad en los últimos años compartimos el desafío de la movilidad humana”. “Sabemos que esto no siempre viene acompañado con derechos, con dignidad, con fraternidad, con acogida, o con hospitalidad”, por eso, desde la esperanza, “siempre el trabajo de la iglesia es respuesta a encarnar el Evangelio”, afirmó Bruch.
Robinsón Díaz, coordinador de la Pastoral Migrante, destacó la importancia de una perspectiva orientada hacia el reencuentro con los demás. “La iglesia cree en la comunidad y es una convicción y una afirmación de fe: la iglesia es un espacio para todos y para todas. En la comunidad se construyen los afectos, los compromisos, el respeto por la realidad del otro y la dignidad de cada persona”.
“Como Pastoral queremos seguir apostando por lo comunitario, atendiendo las consultas y también que las personas puedan encontrar un espacio para compartir en una sociedad donde prima el individualismo, el rechazo, la discriminación y la vulneración. Apostamos por la comunidad, porque ahí las cosas cambian, algo ocurre cuando nos reunimos. Es una contracultura”, señaló Díaz.
Finalmente, la Diácona Brown valoró la participación de Chile en la estrategia de acompañamiento a la población migrante (Red AMMPARO) de la Iglesia Evangélica Luterana en Estados Unidos. Explicó que esta labor depende del contexto de cada país, pero “lo que está presente en cada ministerio es reconocer la humanidad de cada persona”, y “acompañar, escuchar, abogar, y haciendo incidencia por las personas que han emigrado”, expresó.