Debido por este motivo, creemos que la clave de nuestro trato con ellos, ha de ser la convivencia, la amistad, el amor práctico y compartir amor y esperanza. MISIÓN
Los inmigrantes deben saber que tienen un lugar especial en el corazón de Dios. Debido por este motivo, creemos que la clave de nuestro trato con ellos, ha de ser la convivencia, la amistad y el amor práctico (Marcos 12:30,31). y prese
ntarles a Jesucristo el Señor y, a través de Él puedan reconciliarse con Dios y experimentar una relación maravillosa con el Creador. Entendiendo que todas las personas es: “Creada a imagen de Dios” (Gen. 1,27) por encima de toda distinción por razón de edad, raza, cultura, clase, etc. Así mismo Dios, de tal manera amó y ama al inmigrante que, pagó, con la vida de su hijo Jesucristo el más alto precio que se puede pagar (Juan 3:16a). Y si aquello fuera poco, el Nuevo Testamento presenta al Inmigrante Máximo que se trasladó de la diestra de Dios en el Cielo para cumplir con la misión de redimirnos en la cruz. En sus últimas instrucciones a sus seguidores, les envió a todas las naciones en la Gran Comisión (Mateo 28:19). Continua el libro de Los Hechos con sus relatos del movimiento cristiano que primero se llamaba “El Camino” (Hechos 9:2) en honor a su líder “el camino, la verdad, y la vida.”
Tal vez, mi y/o nuestra o su posición privilegiada. Dios no contempla darnos una vida fácil y cómoda por este lado del Cielo. Nuestra ciudadanía real nos espera en el mundo vendidero, y viviendo como extranjeros y peregrinos de Dios, no hay hogar terrenal que nos pueda satisfacer. Como Abraham, esperamos “con confianza una ciudad de cimientos eternos, una ciudad diseñada y construida por Dios.”
PROPOSITO
Creo que la mudanza y la migración no representan una consecuencia improvista en el plan de Dios. Mejor, constituyen el mero plan de Dios para la humanidad. La lectura de la Biblia a través del lente o óptica de la migración revela que Dios mantiene un plan amoroso para ellos. Entendiendo el lugar del migrante en la misión de Dios y la historia humana. Exiliados, refugiados, inversionistas y comerciantes internacionales, víctimas del tráfico humano, esclavos, campesinos desplazados, exploradores, aventureros, conquistadores, diplomáticos, misioneros, turistas, viajeros, soldados y otros, ninguna categoría de migrante que vemos en el mundo moderno queda fuera de la visión de la Palabra de Dios. Esto nos debe motivar a enfocarnos a aquell@s que dejaron su hogar y país, por las causas que sean, en busca de un nuevo hogar y una oportunidad en nuestro país. Frente a esta situación tenemos que ser una oportunidad para presentar, el amor de Dios, (a Dios de Juan 3:16: que sin escatimar nada con tal de manifestar a los seres humanos su aprecio. El amor fue lo que motivó a Dios a dar lo más preciado de Él por los que ama “por mi tanto como por el inmigrante”. Cumpliendo asi el maravilloso mandato de nuestro Señor Jesucristo de anunciar las buenas noticias de su evangelio de un Dios vivo y verdadero. Y reconocer a nuestros hermanos inmigrantes que nos aportan sus diversas culturas, sus variadas vivencias, sus expresiones, su trabajo y sus manifestaciones de libertad y solidaridad, de identidad e integración. Y si hay una teología intercultural, ellos son esperanza fundada de que Dios, Señor de la Historia, abre caminos nuevos hacia un mundo más justo, solidario y fraterno para todos los hombres y pueblos y, muy especialmente, para nuestro país y nuestra querida Iglesia CEBAP. ACTIVIDADES
• Reuniones convivencias
• Consejería y visita
• Orientación para los trámites requeridos por departamento de extranjería
• Convivencias
• Recordar las fiestas patrias de su país natal
• Amor práctico
• Enseñanza de idioma español (para Hnos de Haití) y otras nacionalidades
• Y otros.