Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, San Bernardo

Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, San Bernardo Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, San Bernardo, Iglesia católica, Pasaje El Nocedal 11953, Villa el Nocedal 1, San Bernardo.

https://youtu.be/mD3p9Z10SoU?si=BBYWGyXiCMrDItjmS̳E̳C̳U̳E̳N̳C̳I̳A̳ ̳D̳E̳ ̳P̳E̳N̳T̳E̳C̳O̳S̳T̳E̳S̳Ven, oh Santo Espíritu y...
24/05/2026

https://youtu.be/mD3p9Z10SoU?si=BBYWGyXiCMrDItjm

S̳E̳C̳U̳E̳N̳C̳I̳A̳ ̳D̳E̳ ̳P̳E̳N̳T̳E̳C̳O̳S̳T̳E̳S̳

Ven, oh Santo Espíritu y envíanos tu luz
Tú serás la claridad que inunde el corazón.

Padre de los pobres, ven a enriquecer
te lo suplicamos todo nuestro ser.

Tú eres quien consuela, amigo siempre fiel.
tregua en el trabajo, brisa en el calor.

Tú eres el descanso, la ponderación;
cuando viene el llanto, la consolación.

Eres luz hermosa que regala amor;
no nos abandones, Espíritu de Dios.

Sana las heridas, limpia el corazón,
dale Tú el calor y oriéntalo.

Con tus siete dones ven, repártelos;
tu bondad, tu gracia nos den inspiración.

Salva al que busca la salvación
danos alegría, Amén, Aleluya.

Ven, oh Santo Espíritu y envíanos tu luz
Tú serás la claridad que inunde el corazón.

Provided to YouTube by CDBabySecuencia de Pentecostés · Seminario Pontificio Mayor de SantiagoTe Llamé por Tu Nombre℗ 2003 Seminario Pontificio Mayor de Sant...

RECORDATORIO URGENTENo olvidar que la Santa Misa este Domingo 10 de Mayo es a las 11.30 Hrs. Por celebración del día de ...
09/05/2026

RECORDATORIO URGENTE

No olvidar que la Santa Misa este Domingo 10 de Mayo es a las 11.30 Hrs. Por celebración del día de la Madre.

Al término de la misa nos reunimos en el Salón Parroquial para celebrar a las Mamitas de nuestra Parroquia.

Los esperamos....

11.30 Hrs. NO OLVIDAR...
11.30 Hrs. NO OLVIDAR...
11.30 Hrs. NO OLVIDAR...
11.30 Hrs. NO OLVIDAR...

Lecturas Domingo 26 Abril 2026IV Domingo de PascuaAño litúrgico 2025 - 2026 - (Ciclo A)Primera lecturaLectura del libro ...
22/04/2026

Lecturas Domingo 26 Abril 2026
IV Domingo de Pascua
Año litúrgico 2025 - 2026 - (Ciclo A)

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14a. 36-41

El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo
Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás
apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías,
para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos,
para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación
perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.

Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R/.

Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mi, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. R/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 2, 20-25

Queridos hermanos: Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios. Pues para esto habéis sido llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca. Él no devolvía el insulto
cuando lo insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se entregaba al que juzga rectamente. Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que, mu***os a los pecados, vivamos para la justicia. Con sus heridas fuisteis curados. Pues andabais errantes como ovejas, pero ahora os habéis
convertido al pastor y guardián de vuestras almas.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 1-10

En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no
los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

𝗤𝘂𝗲𝗿𝗶𝗱𝗮 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱, 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗿𝗱𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗨𝘀𝘁𝗲𝗱𝗲𝘀 𝗹𝗼𝘀 𝗵𝗼𝗿𝗮𝗿𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗦𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗮 𝟮𝟬𝟮𝟲:𝕄𝕚𝕖𝕣𝕔𝕠𝕝𝕖𝕤 𝕊𝕒𝕟𝕥𝕠 𝟘𝟙 𝕕𝕖 𝔸𝕓𝕣𝕚𝕝 𝟚𝟘𝟚𝟞 (𝔼𝕟 𝕝𝕒 ℂ𝕒𝕥𝕖𝕕𝕣...
30/03/2026

𝗤𝘂𝗲𝗿𝗶𝗱𝗮 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱, 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗿𝗱𝗮𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗨𝘀𝘁𝗲𝗱𝗲𝘀 𝗹𝗼𝘀 𝗵𝗼𝗿𝗮𝗿𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗦𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗮 𝟮𝟬𝟮𝟲:

𝕄𝕚𝕖𝕣𝕔𝕠𝕝𝕖𝕤 𝕊𝕒𝕟𝕥𝕠 𝟘𝟙 𝕕𝕖 𝔸𝕓𝕣𝕚𝕝 𝟚𝟘𝟚𝟞 (𝔼𝕟 𝕝𝕒 ℂ𝕒𝕥𝕖𝕕𝕣𝕒𝕝 𝕕𝕖 𝕊𝕒𝕟 𝔹𝕖𝕣𝕟𝕒𝕣𝕕𝕠)
* 20.00 Hrs. Se solicita acompañar al párroco en la Santa Misa y entrega de los Oleos Sagrados.

𝕁𝕦𝕖𝕧𝕖𝕤 𝕊𝕒𝕟𝕥𝕠 𝟘𝟚 𝕕𝕖 𝔸𝕓𝕣𝕚𝕝 𝟚𝟘𝟚𝟞 (𝔼𝕟 𝕝𝕒 ℙ𝕒𝕣𝕣𝕠𝕢𝕦𝕚𝕒)
* 20.00 Hrs. en la Parroquia, Institución de la Eucaristía, finalizando con Adoración al Santisimo y monento de reflexión hasta las 22.00 Hrs.

𝕍𝕚𝕖𝕣𝕟𝕖𝕤 𝕊𝕒𝕟𝕥𝕠 𝟘𝟛 𝕕𝕖 𝔸𝕓𝕣𝕚𝕝 𝟚𝟘𝟚𝟞 (𝔼𝕟 𝕝𝕒 ℙ𝕒𝕣𝕣𝕠𝕢𝕦𝕚𝕒)
* 15.00 Hrs. Hora Santa, conmemoración de la Muerte de Jesús.
* 19.00 Vía Crucis

𝕊𝕒́𝕓𝕒𝕕𝕠 𝕊𝕒𝕟𝕥𝕠 𝟘𝟜 𝕕𝕖 𝔸𝕓𝕣𝕚𝕝 𝕕𝕖𝕝 𝟚𝟘𝟚𝟞 (𝔼𝕟 𝕝𝕒 ℙ𝕒𝕣𝕣𝕠𝕢𝕦𝕚𝕒)
* 20.00 Hrs. Celebración Misa de Gloría, la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

𝔻𝕠𝕞𝕚𝕟𝕘𝕠 𝕊𝕒𝕟𝕥𝕠 𝟘𝟝 𝕕𝕖 𝔸𝕓𝕣𝕚𝕝 𝟚𝟘𝟚𝟞
* No hay misa en la Parroquia ya que es válida la del sabado por la noche.

De regalo para Uds. esta linda canción en preparación de esta importante semana para todos los católicos. Bendiciones para todos Ustedes.

Hermoso video que nos ayuda a comprender el dolor de una madre que pierde a su hijo.María, madre de Jesucristo, al pie de la cruz, es un ejemplo de fe y obed...

APOYO PARA LECTORES JUEVES SANTO 2026INSTITUCION DE LA EUCARISTIAPrimera lecturaLectura del libro del Éxodo 12, 1-8. 11-...
30/03/2026

APOYO PARA LECTORES JUEVES SANTO 2026
INSTITUCION DE LA EUCARISTIA

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:
«Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de los hijos de Israel: “El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino más próximo a su casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo.

Será un animal sin defecto, macho, de un año; lo escogeréis entre los corderos o los cabritos.

Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de los hijos de Israel lo matará al atardecer”. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo comáis. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, y comeréis panes sin fermentar y hierbas amargas.

Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor.

Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.

La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera a la tierra de Egipto.

Este será un día memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta en honor del Señor. De generación en generación, como ley perpetua lo festejaréis».

Salmo

Salmo 115, 12-13. 15-16. 17-18

R/. El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor. R/.

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando el nombre del Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 11, 23-26

Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:
«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía».

Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
«Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía».

Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

Estaban cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro, y este le dice:
«Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?».

Jesús le replicó:
«Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde».

Pedro le dice:
«No me lavarás los pies jamás».

Jesús le contestó:
«Si no te lavo, no tienes parte conmigo».

Simón Pedro le dice:
«Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza».

Jesús le dice:
«Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos».

Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios».

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
«¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».

Dom29 MarHomilía de Domingo de RamosAño litúrgico 2025 - 2026 - (Ciclo A)“”Primera lecturaLectura del libro de Isaías 50...
29/03/2026

Dom
29 Mar
Homilía de Domingo de Ramos
Año litúrgico 2025 - 2026 - (Ciclo A)
“”

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 50, 4-7

El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche
como los discípulos. El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi
barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos. El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo
que no quedaría defraudado.

Salmo 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24

R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Al verme, se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza: «Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; que lo libre si tanto lo quiere». R/.

Me acorrala una jauría
de mastines, me cerca una banda de malhechores; me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. R/.

Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R/.

Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré.
«Los que teméis al Señor, alabadlo; linaje de Jacob, glorificadlo; temedlo, linaje de Israel». R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 6-11

Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho
semejante a los hombres. Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el
abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Evangelio del día

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 26, 14 – 27, 66

C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: S. «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?».
C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo. C. El primer día de los Ácimos se
acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: S. ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?». C. Él contestó: + «Id a la ciudad, a casa de quien
vosotros sabéis, y decidle: “El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”». C. Los discípulos cumplieron las
instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: + «En verdad os digo que uno de
vosotros me va a entregar». C. Ellos muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro S. «¿Soy yo acaso, Señor?». C. Él respondió: + «El que ha
metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es
entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!». C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: S. «¿Soy yo acaso, Maestro?». C. Él
respondió: + «Tú lo has dicho». C. Mientras comían, Jesús tomó pan y, después de pronunciar la bendición, lo partió, lo dio a los discípulos y les dijo: + «Tomad,
comed: esto es mi cuerpo». C. Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias y dijo: + «Bebed todos; porque esta es mi sangre de la alianza, que es
derramada por muchos para el perdón de los pecados. Y os digo que desde ahora ya no beberé del fruto de la vid hasta el día que beba con vosotros el vino
nuevo en el reino de mi Padre». C. Después de cantar el himno salieron para el monte de los Olivos. C. Entonces Jesús les dijo: + «Esta noche os vais a
escandalizar todos por mi causa, por- que está escrito: “Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño”. Pero cuando resucite, iré delante de vosotros a
Galilea». C. Pedro replicó: S. «Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré». C. Jesús le dijo: + «En verdad te digo que esta noche, antes de que el gallo
cante, me negarás tres veces». C. Pedro le replicó: S. «Aunque tenga que morir contigo, no te negaré». C. Y lo mismo decían los demás discípulos. C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: + «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar». C. Y llevándose a Pedro y a los dos hijos
de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: + «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo». C. Y adelantándose
un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: + «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú».
C. Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: + «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación,
pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil». C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: + «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin
que yo lo beba, hágase tu voluntad». C. Y viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque sus ojos se cerraban de sueño. Dejándolos de nuevo, por tercera
vez oraba repitiendo las mismas palabras. Volvió a los discípulos, los encontró dormidos y les dijo: + «Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora y
el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega». C. Todavía estaba hablando, cuando
apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, enviado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El
traidor les había dado esta contraseña: S. «Al que yo bese, ese es: prendedlo». C. Después se acercó a Jesús y le dijo: S. «¡Salve, Maestro!». C. Y lo besó.
Pero Jesús le contestó: + «Amigo, ¿a qué vienes?». C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano y lo prendieron. Uno de los que estaban con él agarró
la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús le dijo: + «Envaina la espada; que todos los que empuñan espada, a
espada morirán. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría enseguida más de doce legiones de ángeles. ¿Cómo se cumplirían entonces las
Escrituras que dicen que esto tiene que pasar?». C. Entonces dijo Jesús a la gente: + «¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos como si fuera un
bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me prendisteis. Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las Escrituras de
los profetas». C. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. C. Los que prendieron a Jesús lo condujeron a casa de Caifás, el sumo
sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote y, entrando dentro, se sentó con
los criados para ver cómo terminaba aquello. Los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte
y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos que declararon: S. «Este ha dicho: “Puedo destruir
el templo de Dios y reconstruirlo en tres días”». C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo: S. ¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que
presentan contra ti?». C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: S. «Te conjuro por el Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios».
C. Jesús le respondió: + «Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder y que viene sobre las
nubes del cielo». C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras diciendo: S. «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la
blasfemia. ¿Qué decidís?». C. Y ellos contestaron: S. «Es reo de muerte». C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon diciendo: S.
«Haz de profeta, Mesías; dinos quién te ha pegado». C. Pedro estaba sentado fuera en el patio y se le acercó una criada y le dijo: S. «También tú estabas con
Jesús el Galileo». C. Él lo negó delante de todos diciendo: S. «No sé qué quieres decir». C. Y al salir al portal lo vio otra y dijo a los que estaban allí: S. «Este
estaba con Jesús el Nazareno». C. Otra vez negó él con juramento: S. «No conozco a ese hombre». C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron
a Pedro: S. «Seguro; tú también eres de ellos, tu acento te delata». C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar diciendo: S. «No conozco a ese
hombre». C. Y enseguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo me negarás tres veces». Y saliendo
afuera, lloró amargamente. C. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de
Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador. C. Entonces Judas, el traidor, viendo que lo habían condenado, se arrepintió y devolvió las
treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos diciendo: S. «He pecado entregando sangre inocente». C. Pero ellos dijeron: S. «¿A nosotros qué?
¡Allá tú!». C. Él, arrojando las monedas de plata en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sacerdotes, recogiendo las monedas de plata, dijeron: S. «No es
lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre». C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio
de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías: «Y tomaron las treinta
monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado
el Señor». C. Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó: S. «¿Eres tú el rey de los judíos?». C. Jesús respondió: + «Tú lo dices». C. Y,
mientras lo acusaban, los sumos sacerdotes y los ancianos no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó: S. «¿No oyes cuántos cargos presentan contra
ti?». C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía liberar un preso, el que la gente
quisiera. Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, dijo Pilato: S. «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a
quien llaman el Mesías?». C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia, Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir: S. «No te
metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho soñando con él». C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente para que
pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó: S. «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?». C. Ellos dijeron: S. «A Barrabás».
C. Pilato les preguntó: S. ¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?». C. Contestaron todos: S. «Sea crucificado». C. Pilato insistió: S. «Pues, ¿qué mal ha
hecho?». C. Pero ellos gritaban más fuerte: S. «¡Sea crucificado!». C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó
agua y se lavó las manos ante la gente, diciendo: S. «¡Soy inocente de esta sangre. Allá vosotros!». C. Todo el pueblo contestó: S. «¡Caiga su sangre sobre
nosotros y sobre nuestros hijos!». C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. C. Entonces los
soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y,
trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él
diciendo: S. «¡Salve, rey de los judíos!». C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto,
le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. C. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a llevar su cruz. Cuando llegaron al
lugar llamado Gólgota (que quiere decir lugar de «la Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de
crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es
Jesús, el rey de los judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. C. Los que pasaban, lo injuriaban, y, meneando la
cabeza, decían: S. «Tú que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz». C. Igualmente los sumos
sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también diciendo: S. «A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¡Es el Rey de Israel!, que baje ahora
de la cruz y le creeremos. Confió en Dios, que lo libre si es que lo ama, pues dijo: «Soy Hijo de Dios”». C. De la misma manera los bandidos que estaban
crucificados con él lo insultaban. C. Desde la hora sexta hasta la hora nona vinieron tinieblas sobre toda la tierra. A la hora nona, Jesús gritó con voz potente: +
«Elí, Elí, lemá sabaqtaní?». C. (Es decir: + «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»). C. Al oírlo algunos de los que estaban allí dijeron: S. «Está
llamando a Elías». C. Enseguida uno de ellos fue corriendo, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás
decían: S. «Déjadlo, a ver si viene Elías a salvarlo». C. Jesús, gritando de nuevo con voz potente, exhaló el espíritu. Todos se arrodillan, y se hace una pausa.
C. Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se resquebrajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de
santos que habían mu**to resucitaron y, saliendo de las tumbas después que él resucitó, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos. El centurión y
sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados: S. «Verdaderamente este era Hijo de Dios». C. Había allí
muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirlo; entre ellas, María la Magdalena y María, la madre
de Santiago y José, y la madre de los hijos de Zebedeo. C. Al anochecer llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús.
Este acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo
puso en su sepulcro nuevo que se había excavado en la roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María la Magdalena y la otra María
se quedaron allí sentadas enfrente del sepulcro. C. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron: S. «Señor, nos hemos acordado de que aquel impostor estando en vida anunció: «A los tres días resucitaré”. Por eso ordena que
vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, se lleven el cuerpo y digan al pueblo: “Ha resucitado de entre los mu***os”. La última
impostura sería peor que la primera». C. Pilato contestó: S. «Ahí tenéis la guardia: id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis». C. Ellos aseguraron el
sepulcro, sellando la piedra y colocando la guardia.
Pautas para la homilía
Pendiente de publicación
Evangelio para niños
Domingo de Ramos - 29 de marzo de 2026
Pasión de Jesucristo
Mateo 26, 26,14-27,66
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Evangelio.. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir "la calavera") le dieron a beber vino mezcladocon hiel; el lo probó, pero no quiso beberlo. Después
de crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes y se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza pusieron un letrero "Este es Jesús, el Rey de los
judios". Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban, lo injuriaban y decían meneando la cabeza: -Tú que
destruías el Templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz. Los sumos sacerdotes con los letrados y los
senadores se burlaban también diciendo: -A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz y le creeremos. ¿No ha
confiado en Dios? Si tanto le quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios? Hasta los bandidos que estaban crucificados con él le insultaban.
Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó: -Elí, Elí, lamá sabaktaní. (Es decir: -Dios mío,
Dios mío, ¿por qué me has abandonado?) Al oirlo algunos de los que estaban por allí dijeron: -A Elías llama éste. Uno de ellos fue corriendo; en seguida cogió
una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían: -Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo. Jesús dio otro grito
fuerte y exhaló el espíritu. Entonces el velo del templo se rasgo en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron, las tumbas se abrieron y muchos
cuerpos de santos que habían mu**to resucitaron. Después que el resucitó salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. El
centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados: -Realmente este era Hijo de Dios.

09/06/2025

No queremos dejar pasar este día, para agradecer en nombre de nuestro coro, todo el cariño recibido en este año que cumplimos trabajando en esta comunidad, esperamos poder retribuir todo lo recibido con nuestro trabajo y apoyo a la Parroquia.

Nuestro trabajo lo realizamos con mucho cariño y dedicación para Ustedes y para gloria del Señor, esperando que El nos siga dando fuerzas y guiando en este camino y misión que esperamos poder cumplir por mucho tiempo junto a todos Uds.

Que el Señor los bendiga y tengan una linda semana.

Atte.

Coro Parroquial

06/06/2025

📢RECORDATORIO IMPORTANTE!!! 📢

No olvidar que este Domingo 08 de Junio del 2025, la Misa Parroquial se realizará a las 11.00 Hrs. por la Celebración de La Festividad de Pentecostés.......

Los Esperamos!!!

PENTECOSTESLos judíos celebraban una fiesta para dar gracias por las cosechas, 50 días después de la pascua. De ahí vien...
06/06/2025

PENTECOSTES

Los judíos celebraban una fiesta para dar gracias por las cosechas, 50 días después de la pascua. De ahí viene el nombre de Pentecostés. Luego, el sentido de la celebración cambió por el dar gracias por la Ley entregada a Moisés.

En esta fiesta recordaban el día en que Moisés subió al Monte Sinaí y recibió las tablas de la Ley y le enseñó al pueblo de Israel lo que Dios quería de ellos. Celebraban así, la alianza del Antiguo Testamento que el pueblo estableció con Dios: ellos se comprometieron a vivir según sus mandamientos y Dios se comprometió a estar con ellos siempre.

La gente venía de muchos lugares al Templo de Jerusalén, a celebrar la fiesta de Pentecostés.

En el marco de esta fiesta judía es donde surge nuestra fiesta cristiana de Pentecostés.

La Promesa del Espíritu Santo

Durante la Última Cena, Jesús les promete a sus apóstoles: "Mi Padre os dará otro Abogado, que estará con vosotros para siempre: el espíritu de Verdad" (San Juan 14, 16-17).

Más adelante les dice: "Les he dicho estas cosas mientras estoy con ustedes; pero el Abogado, El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése les enseñará todo y traerá a la memoria todo lo que yo les he dicho." (San Juan 14, 25-26).

Al terminar la cena, les vuelve a hacer la misma promesa: "Les conviene que yo me vaya, pues al irme vendrá el Abogado,... muchas cosas tengo todavía que decirles, pero no se las diré ahora. Cuando venga Aquél, el Espíritu de Verdad, os guiará hasta la verdad completa,... y os comunicará las cosas que están por venir" (San Juan 16, 7-14).

En el calendario del Año Litúrgico, después de la fiesta de la Ascensión, a los cincuenta días de la Resurrección de Jesús, celebramos la fiesta de Pentecostés.

Explicación de la fiesta:

Después de la Ascensión de Jesús, se encontraban reunidos los apóstoles con la Madre de Jesús. Era el día de la fiesta de Pentecostés. Tenían miedo de salir a predicar. Repentinamente, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos.

Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas desconocidas.

En esos días, había muchos extranjeros y visitantes en Jerusalén, que venían de todas partes del mundo a celebrar la fiesta de Pentecostés judía. Cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma y entendían a la perfección lo que ellos hablaban.

Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerzas para la gran misión que tenían que cumplir: Llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Es este día cuando comenzó a existir la Iglesia como tal.

¿Quién es el Espírtu Santo?

El Espíritu Santo es Dios, es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia nos enseña que el Espíritu Santo es el amor que existe entre el Padre y el Hijo. Este amor es tan grande y tan perfecto que forma una tercera persona. El Espíritu Santo llena nuestras almas en el Bautismo y después, de manera perfecta, en la Confirmación. Con el amor divino de Dios dentro de nosotros, somos capaces de amar a Dios y al prójimo. El Espíritu Santo nos ayuda a cumplir nuestro compromiso de vida con Jesús.

Señales del Espíritu Santo:

El viento, el fuego, la paloma.

Dirección

Pasaje El Nocedal 11953, Villa El Nocedal 1
San Bernardo

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