03/07/2026
Hay una gran diferencia entre tener fuerza y estar ceñidos de poder.
La fuerza humana tiene límites; el poder de Dios no. Nuestras fuerzas se agotan, pero el Espíritu Santo nos renueva. Nuestra capacidad llega hasta cierto punto, pero el poder de Dios rompe cadenas, restaura vidas y hace posible lo que para el hombre es imposible.
Muchos desean ver el poder de Dios, pero pocos están dispuestos a buscar Su presencia. El poder no es un espectáculo; es el resultado de una vida rendida a Cristo.
Hoy la Iglesia no necesita más estrategias. El conocimiento sin poder produce religión, pero el conocimiento acompañado del Espíritu produce transformación. No se trata de depender del talento, sino del Espíritu Santo.
“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…” (Hechos 1:8).
Creemos que serán dos jornadas de mucha bendición. Dios está equipando a Su Iglesia, porque hay algo mayor que Él quiere hacer en este tiempo. 🙌🏻🔥
¡Te esperamos!
19° Aniversario 🎉
📅 4 y 5 de julio
❤️ ¡Estamos de fiesta! 🙌🏻🔥