Iglesia Evangélica Metodista Pentecostal Nacional La Isla - Rengo

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Iglesia Evangélica Metodista Pentecostal Nacional La Isla - Rengo Iglesia Evangélica administrada por los Pastores Juan Alegría y Sarita Cañete.

12/08/2026

Este domingo que pasó tuvimos la alegría de celebrar a nuestros pequeños en su día. 🥰✨

Cada niño es una promesa de esperanza que Dios envía al mundo; un reflejo hermoso y puro de Su amor.

Para Dios, los niños ocupan un lugar especial en Su corazón y son parte fundamental de Su Reino.

Sigamos sembrando en sus corazones la Palabra de Dios, porque lo que hoy sembramos en ellos, mañana dará fruto.

Que nunca les falte amor, cuidado y la certeza de cuánto los ama Dios. 🫶🏻🥰

¡Feliz Día de la Niñez a nuestros pequeños! 🥳🎈

Llevamos una profesión tan delicada delante de los ojos de Dios. Pero lo más triste para nosotros, como seres humanos, e...
01/08/2026

Llevamos una profesión tan delicada delante de los ojos de Dios. Pero lo más triste para nosotros, como seres humanos, es que muchas veces no sabemos valorar esa responsabilidad.

No hablamos de un profesionalismo académico, sino de un nivel espiritual absoluto, porque estamos hablando de las cosas de Dios. Usted está guiando almas al Reino de Dios. No está guiando almas a un teatro; las está preparando para la eternidad.

Uno se pregunta: ¿Por qué el hombre no puede ser decidido a servir a Dios en una línea, en una dirección? Tal como el pueblo de Israel. Dios los sacó con mano poderosa, les mostró sus milagros y les demostró que los amaba. No solamente quería sacarlos de la esclavitud, sino llevarlos a una tierra prometida donde quería vivir para siempre con ellos.

Pero la pregunta es: ¿escucharon con los oídos de su corazón la palabra de Dios?

Dios les habló por profeta tras profeta, les entregó instrucciones y mandamientos, pero aun así endurecieron su corazón.

Dios no es un Dios de juego. Él conoce nuestro corazón y no podemos engañarlo. Podemos estar años aprendiendo de Dios, llegando a su casa y escuchando su palabra, pero debemos preguntarnos:

¿Estamos sujetando nuestra voluntad a la voluntad de Dios?

Ezequiel llegó a declarar que Dios tomaría ese corazón de piedra y colocaría un corazón de carne. Tan duro puede ser el corazón del ser humano, que Dios tuvo que hablar de una transformación completa.

Ezequiel fue enviado a un pueblo difícil de convencer. Incluso tuvo que hacer grandes sacrificios para entregar el mensaje de Dios, porque cuando Dios toma profetas, predicadores y siervos para entregar su palabra, Él no toma a cualquiera.

Dios busca un corazón aprobado, un corazón donde la palabra que salga sea sana y sabia, para que pueda hacer efecto en el corazón humano.

Ezequiel sufría por lo que su pueblo estaba viviendo y estaba dispuesto a sacrificarse para que Israel pudiera entender y salvarse.

Pero Israel cayó en pecados graves: derramamiento de sangre, idolatría y profanación de aquello que era santo. Conocían los mandamientos de Dios, pero aun así se apartaron.

Cuando se conoce la verdad y se cae en esos errores, se está fallando a Dios.

Por eso Dios le pregunta a Ezequiel si juzgaría a la ciudad por sus abominaciones.

Y aquí debemos entender algo: como cristianos no estamos llamados a condenar, porque el único que condena es Dios. Pero sí estamos llamados a discernir entre el bien y el mal, a corregir, enseñar y apartar del error.

Porque si vemos a nuestro hermano haciendo mal y no le decimos nada, nos convertimos en cómplices de esa maldad.

La verdad nos permite distinguir entre lo bueno y lo malo. Porque cuando el hombre pierde la visión de justicia, comienza a llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo.

La historia de Israel nos enseña que la desobediencia trae consecuencias. Su pecado los llevó a setenta años de esclavitud en Babilonia.

Y hoy el mundo repite muchas de esas mismas historias: violencia, corrupción, derramamiento de sangre y alejamiento de Dios.

Pero esto no debe dejarnos paralizados. Debe llevarnos a honrar más a Dios, obedecerle más y preocuparnos de agradarle más.

Mientras las puertas de la iglesia sigan abiertas, debemos valorar el favor que Dios nos está dando.

Somos los profetas que Dios ha levantado para iluminar el caminar del extraviado. Un alma vale más que todos los tesoros de esta tierra.

Por eso seguimos siendo ese pequeño remanente fiel que no ha perdido la fe. Un pueblo que viene a la casa del Señor con disposición de aprender, crecer y perfeccionarse en el conocimiento de la verdad.

Una cosa es llevar una Biblia en el celular y otra muy diferente es llevarla en el corazón.
Necesitamos conocimiento para hablar con conocimiento, porque en unos minutos podemos hacer una diferencia muy grande entre el camino ancho y el camino angosto.

Si oramos para que las almas lleguen a Dios, también debemos tomar las herramientas necesarias para ayudarlas a encontrar el camino.

Nuestro ejemplo perfecto es Jesucristo. Él se negó a sí mismo, sacrificó todo y entregó su vida para que el evangelio pudiera extenderse por todo el mundo. Y eso es lo que muchas veces nos cuesta a nosotros.

No dejemos la iglesia como una alternativa para cuando no tenemos otro compromiso. Dios no nos llamó para darle solamente el tiempo que nos sobra.

Es verdad que nos cansamos. El trabajo agota, el hogar agota, las responsabilidades pesan. Pero Cristo dijo:

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.

Nuestro propósito es hablar a las almas perdidas, anunciar arrepentimiento y llamar a buscar a Dios mientras pueda ser hallado.

La palabra de Dios nos muestra que habrá cielo nuevo y tierra nueva, pero también nos recuerda que cada persona debe decidir qué camino seguirá.

“El que quiera seguir santificándose, santifíquese todavía”.

No bajemos la guardia. Así como los profetas permanecieron firmes con fe y confianza, nosotros también debemos permanecer firmes.

No somos llamados a quedarnos cruzados de brazos ni con la lengua paralizada. Dios nos dio conocimiento de la verdad para hablar cuando sea necesario.

Que Dios nos ayude a ser un pueblo agradecido, preparado y dispuesto para cumplir la responsabilidad que Él nos entregó: llevar almas al Reino de Dios.

Ezequiel 22:1-31
Pastor Juan Alegria

Nosotros debemos orar siempre y no desmayar. Sin oración no hacemos nada.Siempre Dios va a probar nuestra fe, sea cual s...
26/07/2026

Nosotros debemos orar siempre y no desmayar. Sin oración no hacemos nada.
Siempre Dios va a probar nuestra fe, sea cual sea la necesidad, la adversidad o la enfermedad. Él conoce cada vida, cada mente y cada corazón.

Tenemos grandes ejemplos de perseverancia. Ana oró durante muchos años por un hijo y el Señor escuchó su clamor. Elías siguió orando aunque no veía nada. Daniel buscó a Dios con oración, ayuno, cilicio y ceniza. La viuda perseveró delante del juez injusto hasta recibir justicia. Todos ellos nos enseñan que debemos perseverar y seguir creyendo en este Dios maravilloso.

Nosotros no debemos dejarnos amedrentar por lo que vemos ni por lo que dicen los hombres. Aunque no veamos resultados, aunque no veamos respuestas y aunque veamos que la cosa va empeorando, debemos perseverar, porque sabemos que todo está en las manos de este Rey de reyes y Señor de señores.

Siempre he dicho que tenemos abogado, doctor, amigo, proveedor; tenemos al dueño del oro y de la plata a nuestro lado. Lo que debemos hacer es creer, confiar y permitir que el Espíritu Santo se mueva en nuestras vidas. No puede ser que seamos espirituales dentro de la iglesia y afuera no. Debemos reconocer a Dios dondequiera que vayamos.

El enemigo siempre va a querer desviarnos, pero nosotros debemos permanecer firmes. Ese es el poder de la oración, del ayuno, de la alabanza y de creer y confiar en este Dios grande.

Todos tenemos problemas, unos más grandes que otros, pero no estamos solos. Él pelea nuestras batallas, va delante de nosotros, abre nuestro camino y quita los obstáculos.

Que podamos ser hombres y mujeres perseverantes, buscando sin cesar, sin cansarnos y sin desmayar, con nuestros ojos puestos solamente en nuestro Rey de reyes y Señor de señores.

Lucas 18:1-8
Hna. Angelina Saldaña

Todo aquel que esté en la Casa del Señor asistiendo, estudiando la Palabra, conociendo la verdad, tiene que convencerse ...
19/07/2026

Todo aquel que esté en la Casa del Señor asistiendo, estudiando la Palabra, conociendo la verdad, tiene que convencerse de que hay un ámbito espiritual. La fe me tiene que llevar a entender que realmente hay potestades diabólicas deambulando por todos lados. Ellas no vienen a edificar, vienen a destruir.

Las potestades diabólicas no andan buscando valles frondosos donde quedarse. Ellas están destinadas y predestinadas a andar en lo mu**to, en aquello que no tiene vida por eso buscan lugares secos. Mientras no tengan un cuerpo, ellas están inertes, no pueden hacer nada en lo espiritual, pero si toman un cuerpo, pueden hacer mucho daño.

Tal como dice aquí así estamos muchas veces; limpios y adornados porque estamos escuchando palabra de Dios y Dios nos está hermoseando, pero algo falta.

¿Quién es el dueño de nuestra casa?

El Espíritu Santo que nos guía a toda verdad y a toda justicia por lo tanto un alma que tiene a Cristo no tiene por qué estar desocupada, el Espíritu Santo tiene que estar dentro de su vida. Si el Espíritu no está adentro, entonces usted es solamente una casa barrida y adornada, no ha tenido una transformación.

Estamos viviendo tiempos muy peligrosos, donde sabemos que hay muchos que se meten a la iglesia disfrazadamente. Un hombre y una mujer que no tengan el Espíritu de Dios ¿a qué va a la iglesia si no anhela el Espíritu Santo en su vida? A veces a causar divisiones, a murmurar, a prestar oído, a ser a veces como la serpiente cuando llegó a Eva. ¿Por qué? Porque la casa está adornada, pero no está ocupada por el Espíritu Santo de Dios

Una casa que ha sido adornada, barrida y aun a esa casa le gusta esparcir un mal olor, el espíritu malo que salió va a llegar con algo peor a su vida. Esto es para que nosotros nos preocupemos, si no hemos buscado a Dios de corazón, cómo lo tenemos que buscar.

Somos hijos de Dios, si la luz de Dios está en mí ¿qué tiene que haber en mí? ¿cuáles son los frutos? Amor, paz, benignidad, bondad... Entonces, ¿de dónde nace lo malo? ¿de dónde nace lo negativo?

Las potestades diabólicas trabajan y manipulan la mente. Los malos pensamientos, qué muchas veces salen; nuestro odio, nuestro rencor, nuestras mentiras...

Tenemos que reconocer lo que nos falta, nos falta entrega. Jesús, ¿qué es lo que hizo? no solamente sanó, restauró, resucitó. A Él lo bofetearon, lo humillaron hasta que no quisieron más. Caminó con la cruz a cuestas en los hombros para ser crucificado y si Él es mi blanco perfecto:

¿A quién estoy mirando? ¿Quién es mi motivación? ¿Quién me empuja a ser mejor? Cuando Él nos habla en esta dirección, está haciendo sonar la campanita diciendo:

"Ponte alerta, despierta"

El enemigo anda como león rugiente a nuestro lado. Estos son los que rugen, las potestades que andan ahí. Esforcémonos por agradarle a Él, por buscarle.

"Pero es que con el trabajo no me alcanza tengo que trabajar más " Todo proviene de Dios. Está trabajando, está dando su fuerza, pero a Aquel que realmente le puede compensar, lo está descuidando y no tan solo eso, descuida la salvación del alma, que no tiene precio.

Muchas veces somos niños para caminar en esta senda. Pero Él está aquí para ayudarnos, tendiéndonos la mano para decir:

«Yo no dejaré que estas potestades te toquen, porque eres mi hijo amado, en el que Yo he encontrado complacencia»

Tal vez hay partes que tocó de su vida, pero Él quiere sanarlo y habitar completamente en su corazón. No quiere parte de él, quiere el corazón completo para que vea su hermosura, su poder, las bendiciones que tiene para su vida porque entonces usted sí podrá decir:

"Si algo es difícil para mí, no para Él. Con Él todo lo puedo, todo lo puedo lograr"

Mateo 12:43-45
Pastor Juan Alegría

Hoy el libro de los Filipenses resalta, mis hermanos, el gozo y el amor que debe haber en nuestras vidas. Pablo se encon...
12/07/2026

Hoy el libro de los Filipenses resalta, mis hermanos, el gozo y el amor que debe haber en nuestras vidas. Pablo se encontraba prisionero en Roma por predicar y no negar a Cristo. Y aun estando prisionero les escribía a los filipenses: «Estén gozosos».

¿Cuántos de nosotros, cuando estamos en tribulación, cuando llega la escasez financiera, la muerte de un ser querido o el dolor, podemos decirle a un hermano: «Tiene que estar gozoso»?

Si hoy has venido a este lugar solo, sin tu esposo, sin tu esposa, sin tus hijos, sigue creyendo, sigue firme en los pasos de Cristo.

«He peleado la buena batalla».

Hay una batalla en la cual debemos cada día continuar. Dios está viendo el esfuerzo que hay en nuestras vidas. Cree tú, y va a empezar a creer tu familia.

Dios nos habla que hay un plan para cada uno de nosotros. «Aún no me doy por vencido contigo. Quiero que mi plan se perfeccione en tu vida». Dios está interesado en tu futuro, no en tu pasado. Él quiere perfeccionar la obra que comenzó en tu vida.

Todos nosotros tenemos un llamado. Para los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. ¿Cuándo? Cuando encuentro mi llamado, cuando encuentro mi propósito.

Pablo escribía estas cartas para que los filipenses no perdieran la fe, aunque estaban siendo perseguidos para ser matados. ¿Y hoy qué es lo que nos impide a nosotros? Vivimos en un Chile con libertad de culto. Muchas veces nos acordamos de Judas, pero ¿cuántos de nosotros cambiamos al Maestro por otras cosas?

El enemigo es astuto y sabe dónde atacar. Por eso la palabra nos está diciendo que lo importante es el amor. Que sobreabunde el amor en este lugar. Cuando este amor sobrenatural llega, todo cambia y nuestros problemas pasan a un segundo plano.

Quizás hoy no te sientes digno, te sientes sucio, pero no importa, porque el Maestro, día tras día, está limpiando nuestras vidas.

En ninguna parte de la palabra está escrito que será fácil. Vendrán problemas y dificultades. Pero es en ese momento cuando más debemos aferrarnos a Cristo, porque nuestra fe también está siendo probada.

Hay una esperanza. Al fin de nuestra carrera, yo me imagino a Cristo con los brazos abiertos esperándonos: «Vengan, benditos de mi Padre». Aquellos que lucharon, aquellos que se esforzaron, aquellos que aun con dificultades buscaron mi rostro. Pero en una carrera hay que esforzarse.

Muchas veces se nos olvida lo más importante: la venida de Cristo. Disfrutemos esta vida con nuestras familias, pero en todo tiempo estemos apercibidos en la gracia de nuestro Redentor.

Muchos de nosotros queremos tener grandes cosas materiales. Dios tiene el poder para hacerlo, pero lo más importante es la salvación.

«Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron».

Las promesas de nuestro Dios son fieles y verdaderas. Él no se ha dado aún por vencido contigo. Él quiere limpiar tu vida, perfeccionarte. Dios aún está golpeando la puerta de tu corazón.

Grande es nuestro Dios. Este gozo que tenemos en nuestra vida es nuestra certeza. Aunque vengan incertidumbres y problemas, estamos tomados de la mano del único Dios real.

Que Dios permita que en nuestra hermandad cada día abunde el amor, los unos con los otros; que abunde el gozo, aun cuando estamos tristes, que el gozo de nuestra salvación sea más grande.

Filipenses 1:3-11
Hno. Gabriel Espinoza

Durante el mes de junio tuvimos la bendición de recibir la visita de nuestra Pastora Visitadora, Raquel Bravo, quien com...
02/07/2026

Durante el mes de junio tuvimos la bendición de recibir la visita de nuestra Pastora Visitadora, Raquel Bravo, quien compartió un hermoso tiempo junto a la Clase de Dorcas de nuestra Iglesia, liderada por nuestra Pastora Sarita Cañete.

Damos gracias a Dios por estos momentos en los que Él continúa reafirmando Su obra en medio de mujeres de fe, fortaleciendo sus vidas y animándolas a permanecer firmes por medio de Su Palabra.

Como Iglesia local, honramos la vida y el ministerio de nuestra Pastora Raquel y oramos para que el Señor le continúe fortaleciendo, guiándola con sabiduría y revelación. Que dondequiera que Dios la envíe, pueda llevar una palabra oportuna, fiel y llena de gracia, que bendiga y edifique el corazón de cada mujer que la escuche. 🙌🏻✨🌸

Jesús caminaba por ciudades y aldeas, no entreteniéndose, sino enseñando. La ley instruía, pero no salvaba ni transforma...
01/07/2026

Jesús caminaba por ciudades y aldeas, no entreteniéndose, sino enseñando. La ley instruía, pero no salvaba ni transformaba el corazón; cubría el pecado, pero al otro día volvíamos a pecar. Y a Dios le hastió esa hipocresía del hombre. La sangre de los machos cabríos no tenía la virtud de transformar el corazón humano, pero la sangre de Cristo sí, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Él vino a dar a conocer el Reino de Dios y los atributos de su Padre, enseñando y haciendo milagros sobrenaturales. Cuando vio a Lázaro en la tumba, ya de cuatro días, la gente decía: «Hiede ya». Sin embargo, solamente a la voz de Jesús salió caminando. En la palabra hay poder, y esa tiene que ser nuestra convicción.

Jesús dijo que haríamos mayores cosas, traspasándonos la responsabilidad y el poder para sanar y restaurar. Por eso nuestra boca tiene poder, pero debe usarse con mucho cuidado y prudencia, siendo sencillos como paloma y prudentes como serpiente.

Dios tiene grandes propósitos con nosotros, pero esos propósitos tienen que darse a conocer de la siguiente manera:

El Reino de Dios no es una puerta amplia donde se entra como uno quiere. Es una puerta angosta, y los que se esfuerzan entran por ella. Ese esfuerzo es agradar a Dios en toda nuestra actitud. Es como el atleta que se esfuerza, se prepara, se alimenta bien para cuando le toque la carrera poder ganar. Quiere llegar a la meta, quiere salir coronado. Ese es el esfuerzo del que Dios habla. No es para decir: «Yo voy a la iglesia como quiero; si quiero cambio y si no, no cambio. El Señor me ama como soy».

Muchos procurarán entrar y no podrán, porque no están preparados para entrar por la puerta angosta.

Para entrar por la puerta angosta hay que deshacerse del pecado, de la desobediencia, del orgullo, la soberbia, la mentira y el engaño. Deshazte de todo eso. Eso es la puerta angosta: exigencia, cambio, transformación de vida.

Dios conoce el corazón. No lo podemos engañar. Él conoce nuestro ser. La puerta angosta exige intimidad absoluta con Dios, una relación perfecta, porque Él es perfecto.

Pedid y se os dará. ¿Quiere un corazón nuevo o le gusta el que tiene?

El que quiere salvar su vida la perderá y el que la pierda por amor a Cristo la salvará. El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo.

Nuestra vida no está aquí, sino en el Reino de Dios. Después de cerrar los ojos aquí, los abriremos para la gloria de Dios.

Habrá lloro y crujir de dientes cuando muchos sean excluidos, y otros entren del oriente y del occidente al Reino de Dios.

El Señor sigue llamando: persevera, avanza, transforma tu vida, cambia tu corazón, saca lo que no sirve.

«Yo no te dejaré ni te desampararé».

Lucas 13:22-30
Pastor Juan Alegria

Sabemos que Dios es nuestra vid, y si permanecemos en Él, Él nos honrará y permanecerá en nosotros. Pero si no llevamos ...
26/06/2026

Sabemos que Dios es nuestra vid, y si permanecemos en Él, Él nos honrará y permanecerá en nosotros. Pero si no llevamos frutos, seremos quitados y echados al fuego. Que el Señor nos dé fuerzas para llevar fruto y ser levantados.

El agricultor poda su viña con un propósito: para que cuando llegue la nueva temporada pueda cosechar los frutos que espera. Así también el Señor está podando nuestras vidas.

Quizás no entendemos por qué estamos pasando por estas circunstancias, por qué, si servimos al Señor, pero hoy el Señor nos dice que es tiempo de poda. Si usted está siendo quebrantado, es porque el Señor está podando su vida.

¿Duele? Sí, duele, duele el corazón, duele el proceso, pero grande es la misericordia del Señor, porque Él va caminando con nosotros, Dios no nos abandona.

El Señor está sacando de nuestras vidas lo que no nos permitirá dar el fruto que Él espera. Por eso hoy nos dice: Resista, resista esta temporada, porque va a pasar. Déjese podar por el Señor, deje que Él limpie su corazón y su vida.

Tenemos que permanecer arraigados en la vid verdadera. Debemos avanzar con una sola mirada, que es Cristo Jesús.

Dios sabe que a usted y a mi nos está doliendo el proceso. Dios sabe cuánto hemos luchado como Iglesia y cuánto nos ha costado avanzar, Dios lo sabe Iglesia. Cobre ánimo porque esta temporada ya va a pasar.

No nos quedaremos así para siempre; no nos quedaremos en la enfermedad, en el dolor, en la injusticia, todo va a pasar. Si decidimos quedarnos arraigados en la vid verdadera, Dios levantará a su pueblo, Dios levantará a aquellos que le aman de verdad. Y nos volveremos a ver en este mismo lugar en el tiempo de la cosecha y juntos glorificaremos al Señor.

Juan 15:1-7
Hna. Ana Donoso

¿Cómo es posible que Juan el Bautista, el hombre escogido para preparar el camino del Señor, haya dudado? Porque, aunque...
17/06/2026

¿Cómo es posible que Juan el Bautista, el hombre escogido para preparar el camino del Señor, haya dudado? Porque, aunque venía de Dios, no dejó de ser un ser humano. Y eso nos deja esperanza, porque nosotros también vivimos contradicciones.

Juan pensó: «Si es el Mesías, tiene que venir a sacarme de la cárcel». Pero no era ese el plan de Dios. Jesús no vino a hacer la justicia que el hombre quiere; vino a hacer la justicia divina, que actúa por amor y misericordia. Juan esperaba salir de la cárcel, pero Dios le tenía algo mejor. «Piensa siempre en la recompensa que yo tengo para ti».

Y cuántas veces nosotros somos iguales. Llegamos diciendo: «Señor, dame otra oportunidad, sáname, restáurame». Pero, ¿por qué no hicimos un compromiso cuando éramos jóvenes? ¿Por qué no dijimos: «Señor, aquí está mi juventud, mis fuerzas, mis ganas y mis deseos; úsame»? A veces corremos en todas las direcciones, satisfacemos la carne como queremos y dejamos el espíritu mu**to, seco.

También vivimos mirando tropiezos: «Mira cómo viene vestido, mira cómo canta, mira al pastor, mira al predicador». ¿Quién avanza con tropiezos? Muchos están estancados porque siempre han mirado tropiezos y nunca han crecido. Cuando el blanco es Cristo, lo demás pierde importancia.

Entre los nacidos de mujer no hubo mayor que Juan el Bautistaero el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él. ¿Por qué? Porque Juan predicó del Reino que venía, pero nosotros llevamos el Reino dentro de nosotros.

Y entonces la pregunta es: ¿Por qué nos sentimos tan poca cosa? Tenemos un tesoro en vasos de barro y no lo valoramos, no lo apreciamos, no lo usamos. Estamos preocupados de cómo comer mañana, cómo vestir mañana y dónde trabajar mañana, y el Señor pareciera decir:

«¿Dónde me has dejado? ¿En el bolsillo?».

¿Qué estamos esperando para reaccionar? ¿Cuánta enfermedad tiene que invadir nuestro cuerpo para sentirnos realmente hijos de Dios? La venida del Señor no es un juego; está a la puerta.

Usted es portador del Reino de Dios. No fue llamado solamente para sentarse. Fue llamado para llevar vida, para anunciar el Evangelio, para sanar, restaurar, dar vista a los ciegos y mostrar la gloria de Dios.

Recuerde lo que le ha dicho en esta tarde:

«Eres mayor que Juan»

Aquí está el que vive, aquí está el Restaurador. Si usted está mu**to en el espíritu, Él quiere resucitarle, porque para grandes cosas le necesita y para grandes cosas Él le ha llamado.

Lucas 7:18-28
Pastor Juan Alegria

Dirección

Calle Arturo Prat 2207
Rengo
2940000

Horario de Apertura

Martes 19:00 - 20:30
Jueves 19:00 - 20:30
Domingo 17:30 - 20:30

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