19/07/2026
Todo aquel que esté en la Casa del Señor asistiendo, estudiando la Palabra, conociendo la verdad, tiene que convencerse de que hay un ámbito espiritual. La fe me tiene que llevar a entender que realmente hay potestades diabólicas deambulando por todos lados. Ellas no vienen a edificar, vienen a destruir.
Las potestades diabólicas no andan buscando valles frondosos donde quedarse. Ellas están destinadas y predestinadas a andar en lo mu**to, en aquello que no tiene vida por eso buscan lugares secos. Mientras no tengan un cuerpo, ellas están inertes, no pueden hacer nada en lo espiritual, pero si toman un cuerpo, pueden hacer mucho daño.
Tal como dice aquí así estamos muchas veces; limpios y adornados porque estamos escuchando palabra de Dios y Dios nos está hermoseando, pero algo falta.
¿Quién es el dueño de nuestra casa?
El Espíritu Santo que nos guía a toda verdad y a toda justicia por lo tanto un alma que tiene a Cristo no tiene por qué estar desocupada, el Espíritu Santo tiene que estar dentro de su vida. Si el Espíritu no está adentro, entonces usted es solamente una casa barrida y adornada, no ha tenido una transformación.
Estamos viviendo tiempos muy peligrosos, donde sabemos que hay muchos que se meten a la iglesia disfrazadamente. Un hombre y una mujer que no tengan el Espíritu de Dios ¿a qué va a la iglesia si no anhela el Espíritu Santo en su vida? A veces a causar divisiones, a murmurar, a prestar oído, a ser a veces como la serpiente cuando llegó a Eva. ¿Por qué? Porque la casa está adornada, pero no está ocupada por el Espíritu Santo de Dios
Una casa que ha sido adornada, barrida y aun a esa casa le gusta esparcir un mal olor, el espíritu malo que salió va a llegar con algo peor a su vida. Esto es para que nosotros nos preocupemos, si no hemos buscado a Dios de corazón, cómo lo tenemos que buscar.
Somos hijos de Dios, si la luz de Dios está en mí ¿qué tiene que haber en mí? ¿cuáles son los frutos? Amor, paz, benignidad, bondad... Entonces, ¿de dónde nace lo malo? ¿de dónde nace lo negativo?
Las potestades diabólicas trabajan y manipulan la mente. Los malos pensamientos, qué muchas veces salen; nuestro odio, nuestro rencor, nuestras mentiras...
Tenemos que reconocer lo que nos falta, nos falta entrega. Jesús, ¿qué es lo que hizo? no solamente sanó, restauró, resucitó. A Él lo bofetearon, lo humillaron hasta que no quisieron más. Caminó con la cruz a cuestas en los hombros para ser crucificado y si Él es mi blanco perfecto:
¿A quién estoy mirando? ¿Quién es mi motivación? ¿Quién me empuja a ser mejor? Cuando Él nos habla en esta dirección, está haciendo sonar la campanita diciendo:
"Ponte alerta, despierta"
El enemigo anda como león rugiente a nuestro lado. Estos son los que rugen, las potestades que andan ahí. Esforcémonos por agradarle a Él, por buscarle.
"Pero es que con el trabajo no me alcanza tengo que trabajar más " Todo proviene de Dios. Está trabajando, está dando su fuerza, pero a Aquel que realmente le puede compensar, lo está descuidando y no tan solo eso, descuida la salvación del alma, que no tiene precio.
Muchas veces somos niños para caminar en esta senda. Pero Él está aquí para ayudarnos, tendiéndonos la mano para decir:
«Yo no dejaré que estas potestades te toquen, porque eres mi hijo amado, en el que Yo he encontrado complacencia»
Tal vez hay partes que tocó de su vida, pero Él quiere sanarlo y habitar completamente en su corazón. No quiere parte de él, quiere el corazón completo para que vea su hermosura, su poder, las bendiciones que tiene para su vida porque entonces usted sí podrá decir:
"Si algo es difícil para mí, no para Él. Con Él todo lo puedo, todo lo puedo lograr"
Mateo 12:43-45
Pastor Juan Alegría