28/10/2025
2° Reunión de Mujeres 🎀🌷
Tema: Elegirme cada día
Texto base: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” — Levítico 19:18 / Mateo 22:39
Cuando Yeshua dijo estas palabras, resumió toda la Torá en dos grandes mandamientos: amar a Dios y amar al prójimo.
Pero muchas veces nos enfocamos tanto en el amor al prójimo, en servir, ayudar, escuchar, dar… que olvidamos la segunda parte: “como a ti mismo.”
Y ahí está la clave: no puedo amar bien a otros si no sé amarme a mí misma.
El amor propio —el amor en orden, el amor según Dios— no es vanidad ni egoísmo. Es reconocer mi identidad en Él.
💗 1. Amarme es reconocer quién soy en Dios
Antes de amar a alguien más, necesito saber quién soy.
La Escritura dice:
“Te alabaré porque formidables y maravillosas son tus obras.” — Salmo 139:14
Dios me creó con propósito. Soy una obra maravillosa.
Pero muchas veces nos cuesta creerlo. Nos miramos con los ojos de nuestras heridas, de nuestras comparaciones, de nuestros fracasos… y no con los ojos del Padre.
Amarme implica verme como Dios me ve.
Implica dejar de hablarme con dureza, dejar de culparme por el pasado y aceptar la gracia que Él me da cada mañana.
🌷 2. Amarme también es cuidarme
El amor no solo se dice, se demuestra.
Así como cuidamos a los que amamos, también debemos cuidar de nosotras.
Cuidar mi cuerpo, mi mente y mi espíritu es un acto de obediencia.
“¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo?” — 1 Corintios 6:19
Cuidar mi salud, descansar, alimentarme bien, cuidar mi entorno emocional, poner límites… todo eso también honra a Dios.
Porque una mujer descuidada es una mujer vacía, y desde el vacío no se puede amar.
🌼 3. Elegirme cada día no es egoísmo, es obediencia
Elegirme cada día es despertarme y decidir:
“Hoy voy a cuidar lo que Dios me confió: mi vida.”
Elegirme no es olvidarme de los demás, es prepararme para servir mejor.
Es decir: “Voy a sanar, voy a perdonarme, voy a escuchar lo que mi alma necesita.”
El Eterno no nos pide que nos desgastemos al punto de perder la paz. Él quiere que vivamos en equilibrio, sabiendo que dar y recibir son parte del mismo amor.
🌺 4. El amor verdadero comienza dentro
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Eso significa que mi medida de amor hacia otros será la misma que tengo por mí.
Si no me amo, amaré desde la carencia.
Si no me valoro, buscaré amor para llenar vacíos.
Pero cuando me amo en Dios, puedo amar con libertad, con ternura y sin miedo.
Amarme me permite dar sin perderme. Servir sin vaciarme.
Perdonar sin rencor.
Y eso solo se logra cuando entiendo que soy amada primero por Él.
“Nosotros amamos porque Él nos amó primero.” — 1 Juan 4:19