28/05/2026
NO ES EMOCIÓN, SINO CONVICCIÓN
🔵 "Porque por fe andamos, no por vista."
2 Corintios 5:7
La vida cristiana no puede sostenerse únicamente en emociones. Los sentimientos son reales, pero cambiantes: hoy están, mañana pueden desaparecer. Por eso, cuando la fe depende solo de lo que sentimos, se vuelve inestable, frágil y vulnerable a cada circunstancia.
Muchas veces se confunde la ausencia de emoción con la ausencia de Dios. Si no hay sensación, se cree que no hay presencia; si hay silencio, se piensa que Dios se ha alejado; si hay pruebas, se concluye que Él ha dejado de obrar. Sin embargo, la Escritura nos recuerda que Dios no cambia según nuestro estado interno. Él permanece fiel, aun cuando nosotros no lo percibimos.
La emoción puede acompañar la fe, pero no puede reemplazarla. La fe verdadera se sostiene en lo que Dios ha dicho, no en lo que el momento provoca. Es una decisión firme de confiar, incluso cuando no hay señales visibles, incluso cuando el corazón no “siente” lo mismo.
La convicción es lo que sostiene al creyente en los procesos difíciles. Es lo que permite seguir orando sin ver resultados inmediatos, seguir creyendo sin respuestas rápidas y seguir confiando aun en medio del silencio. Hoy es tiempo de madurar en la fe y entender que no se trata de sentir, sino de permanecer firmes en Dios con convicción.
Remanente Santo
¡Casa de Dios, Puerta del Cielo!