05/05/2026
MES DEL METODISMO – RESEÑA HISTÓRICA
El mes de mayo es un tiempo especial para recordar, valorar y agradecer a Dios por el nacimiento y desarrollo del metodismo, un movimiento que ha impactado profundamente la vida espiritual, social y misionera de millones de personas en el mundo.
El metodismo tiene sus raíces en el siglo XVIII en Inglaterra, y su principal impulsor fue John Wesley, un sacerdote anglicano nacido en 1703. Junto a su hermano Charles Wesley, comenzó un movimiento dentro de la Iglesia Anglicana que buscaba una vida cristiana más profunda, disciplinada y comprometida con Dios.
El nombre “metodista” surgió como una forma de burla hacia ellos, ya que llevaban una vida espiritual muy ordenada, con métodos claros de oración, estudio bíblico, ayuno y servicio. Sin embargo, este nombre fue adoptado con orgullo, pues reflejaba su deseo de vivir una fe auténtica.
Uno de los momentos más importantes en la vida de John Wesley fue su experiencia espiritual el 24 de mayo de 1738, cuando sintió que su corazón “ardía extrañamente” mientras escuchaba la lectura del prefacio de Lutero a la carta a los Romanos. Este evento marcó el inicio de un avivamiento espiritual que se extendió por Inglaterra y más allá.
El metodismo no solo predicó el Evangelio, sino que también promovió la educación, la ayuda a los pobres, la justicia social y el cuidado de los más necesitados. Su mensaje central fue claro:
La salvación es por gracia, mediante la fe, y está disponible para todos.
Con el tiempo, el movimiento metodista se expandió por Europa, América y otras partes del mundo, llegando también a Chile, donde ha sido una bendición para muchas comunidades.
ÉNFASIS ESPIRITUAL DEL MES DEL METODISMO
Durante este mes, la Iglesia recuerda y renueva su compromiso con:
La oración constante
El estudio de la Palabra de Dios
La vida santa y disciplinada
El amor al prójimo
La misión
evangelizadora
TEXTO BÍBLICO SUGERIDO
“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” (Hechos 1:8)
REFLEXIÓN FINAL
El metodismo no es solo una historia del pasado, sino un llamado presente a vivir una fe viva, comprometida y transformadora. Así como Dios usó a John Wesley, hoy también quiere usar a su Iglesia para llevar luz en medio de la oscuridad.