11/05/2026
Ser madre es mucho más que dar vida. Es cargar preocupaciones en silencio, es amar incluso en el cansancio, es sembrar fe, valores y esperanza en el corazón de un hijo. 🌷
Dios, en su infinita sabiduría, depositó en las madres una de las tareas más profundas y sagradas: formar vidas. En sus abrazos muchas veces encontramos refugio, en sus oraciones protección, y en su amor, una muestra del cuidado del Padre celestial.
Hoy como iglesia quisimos detenernos para honrar y bendecir a aquellas mujeres que día tras día entregan tanto de sí mismas sin esperar nada a cambio. Compartimos un tiempo hermoso junto a ellas y también un almuerzo preparado con cariño por los varones de nuestra congregación, como una pequeña expresión de gratitud por todo lo que representan.
La Biblia dice:“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventura; Y su marido también la alaba:” — Proverbios 31:28.
Detrás de una madre hay muchas veces lágrimas que nadie vio, oraciones hechas en secreto, fuerzas que vinieron de Dios y un amor que permanece aun en los días difíciles. Por eso hoy no solo celebramos a las madres… honramos el corazón que sostiene hogares, que guía generaciones y que tantas veces refleja la ternura misma de Dios.
Que el Señor fortalezca, abrace y recompense a cada madre. 🤍