26/08/2026
26 de agosto Nuestra SEÑORA de CZĘSTOCHOWA, la Virgen Negra
En Polonia se venera la Virgen de Czestochowa, desde 1384, en “Jasna Gora” que significa “monte de la luz”, en Cracow, Polonia, donde fue Obispo San Juan Pablo II. Es el icono que le hizo San Lucas a la Virgen, cuando todavía vivía, sobre una mesa de ciprés hecha por San José, de la casa de la Sagrada Familia. La pintura, fue hecha en Éfeso, en el año 66 o 67, donde vivía la Virgen con San Juan, luego pasó a Jerusalén, Santa Helena la llevó a Constantinopla, y en 1382 a Polonia. La Virgen es morenita. Tiene dos cicatrices en la cara, hechas en 1430, y otra en el cuello. Las han tratado de quitar, pero siempre salen de nuevo. Es Patrona de los polacos, de los pintores, de los estudiantes de preparatoria, de las niñeras, de los abogados, de los que buscan misericordia y de los imposibles. El Icono muestra a la Virgen María como la "Hodegetria" (la que muestra el Camino), y dirige su atención fuera de ella, señalando con su mano derecha a Jesús como fuente de la Salvación. El Niño extiende su mano derecha hacia el observador en señal de bendición, levantando un libro con los evangelios en su mano izquierda. El icono muestra a la Virgen con un manto adornado con flor de lis. La dificultad en datarlo radica en que la imagen original fue repintada después de un serio daño en 1430. El icono de la Virgen Negra es adornado con revestimientos de Oro u Ámbar. El revestimiento lo caracteriza por dar forma al vestuario original del icono. El Icono ha estado ligado a Polonia en los últimos 600 años. Uno de los documentos más antiguos de Jasna Góra establece que la pintura viajó desde Jerusalén, vía Constantinopla, hasta llegar finalmente a Częstochowa en agosto de 1382. El Rey de Polonia Juan II Casimiro Vasa coronó a la Virgen de Częstochowa, como Reina y Protectora de Polonia en la Catedral de Leópolis el 1 de abril de 1656. El Papa Juan Pablo II, la visito varias veces, siendo la primera en el año 1979, pocos meses después de haber sido elegido Papa. También el Papa tenía una réplica de su querida Virgen de Czestochowa en el altar de su capilla privada donde cada día pasaba horas en oración.