04/05/2026
| En esta oportunidad, nuestro servicio general fue coordinado por el oficial diácono, hno. Jaime Monsalve, quien guió con dedicación cada momento en la presencia del Señor. La predicación estuvo a cargo de nuestro pastor Néstor Vidal, basada en la Palabra del Señor en Lucas 2:25-32:
"Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel."
La vida de Simeón nos enseña el valor de la espera en Dios. Fue un hombre que, lleno del Espíritu Santo, confió en la promesa y permaneció fiel hasta ver cumplida la salvación. Así también nosotros somos llamados a vivir con esperanza, atentos a la voz de Dios y confiando en que sus promesas se cumplen en el tiempo perfecto.
Que este mensaje fortalezca nuestra fe y nos motive a seguir buscando al Señor con un corazón sincero, sabiendo que Él siempre cumple lo que promete. Les invitamos a nuestro próximo servicio el día jueves a las 19:30 hrs.